La imaginación debe ser una de las armas más poderosas del ser humano. No sé si además, es algo que nos distingue del resto de animales. Luego, alguien formuló la frase: "Si puedes imaginarlo, puedes hacerlo"
Pues yo un día imaginé, pensé o soñé que podría hacer un triatlón olímpico. Sin embargo, la realidad es caprichosa a la hora de dar vida a nuestros sueños. Vamos, que ni de coña me habría pensado que esto iba a ser así.
En febrero me fui a Sevilla con ganas de quitarme una espinita en la maratón, y todo fue de maravilla. En la llegada me dieron publicidad del primer triatlón olímpico de Sevilla. Me pareció una señal.
Por no aburrir mucho con la previa, digamos que he nadado un día por semana, corrido dos y salido uno en bicicleta desde aquella prueba hasta esta. Nada del otro mundo (aunque para los runners yo siempre estoy sobre entrenado), pero me parecía suficiente para terminar. Mis temores venían sobre todo por el calor y por no haber rodado más que dos veces en bici de carretera este año. Ambas sólo unos días antes de la prueba.
Volviendo a la imaginación, yo gratuitamente, me había imaginado luchando en un bonito sprint por parar el reloj en las 3 horas. Que iluso.
Como no era mi primer triatlón (sino el segundo) y con varios duatlones más de experiencia, todo el tema de mentalización para transiciones y demás creía llevarlo bien en la cabeza. Llevo la cinta del pulsómetro bajo el mono y el Forerunner se queda encendido y con el recorrido arrancado para bici.
Sin mayores historias me veo descalzo, camino de la salida de natación que se haría dentro del agua. Primer despiste, llevo puesto el dorsal con la gomita que me acabo de probar para ver si entra bien por la cabeza. No pasa nada vuelvo, lo dejo y confirmo la referencia para encontrar la bici, aunque ya sé que habrá poquitas cuando salga.
La salida fue un pequeño carajal. Un pelotón de escapados que se puso a nadar antes de tiempo. Los hacen volver, algunos tiritan en el agua, la gente que no hace caso al speaker... al final arrancamos.
Tomo el primer giro bien y empiezo el primero de los tres tramos largos. Justo cuando me permito pensar que estoy tranquilo y en buena línea me aproximo demasiado a otro nadador y su golpe impacta en mis gafas. No las pierdo, sólo se me mueven y me entra agua. El incidente me desestabiliza durante unos minutos, pero al final me acostumbro. El agua tiene cambios de temperatura bruscos que me hacen sentir incómodo. Salvo eso y las "eses" que presiento que voy haciendo, todo va bien. Salgo titubeante del agua, medio mareado, veo pocos, muy pocos nadadores detrás de mí, pero no me preocupa. A por la bici.
Sin duda influido por los duatlones de montaña que he hecho, no hay otra explicación, me he traído los guantes. Intento durante unos segundos ponérmelos, pero entre el cansancio y las manos mojadas no hay manera. En un momento de lucidez decido desistir y los meto en los bolsillos del mono. Problema resuelto. Empiezo a pedalear y nada más llegar al circuito, en una rotonda que se tomaba contrasentido, a punto estoy de ser arrollado por un pelotón que ya lleva una vuelta en bici. Los gritos de guardias de tráfico y organización al final surten efecto y así se salva el incidente.
Me veo bien en la bici. Cuando llevo un rato tomo una decisión que marcaría el desarrollo del segmento para mí: cojo rueda de dos o tres triatletas que me sacan una vuelta de ventaja. Me siento mal chupando rueda, intento dar algún relevo pero no tengo fuerzas para eso. Al final chupo rueda sin más (gracias, dorsal 251). Sé que voy por encima de mis posibilidades, me lo dice el pulsómetro, pero estoy disfrutando y ando convencido de que los 30ºC me van a hundir en la carrera a pie igualmente. Así que… que me quiten lo bailao. Cuando nos doblan los más máquinas tengo que esprintar para que no me deje mi liebre. Llegamos a ir a 34 km/h en tramos con brisa de cara. La leche.
Sólo soy consciente de ver a mi familia dos veces. El ritmo de la bici, el riesgo de una caída en los giros me tiene absorto.
Tuve dos percances. El primero es que de los dos bidones que llevaba, pierdo el primero en las segunda vuelta (creo). El segundo es que en la segunda o tercera vuelta se me desajusta el cambio de piñones y cada tres o cuatro pedaladas aquello salta. Tampoco me agobio en exceso.
Finalmente, mi liebre me deja. Miro el Fore y llevo, unos 27 kms. En ese momento ya empiezo a mosquearme. De alguna forma me doy cuenta de que contar las vueltas en el tramo ciclista no ha sido un propósito en mi cabeza. Para qué, llevo el Fore. No le doy muchas más vueltas y sigo. El drama se acerca.
No sé si por el mareo del agua, el esfuerzo extra o simplemente por falta de mentalización en un momento dado llego a la rotonda en la que casi me atropellan y en la organización dicen: "Derecha olímpicos, izquierda sprint". El fore marca 35 km. Tiro para la izquierda. Ralentizo. ¿Yo he dado ya 4 vueltas? No estoy seguro. Si es que sí, me jode que sean sólo 35 km. Si es que no, me juego una descalificación. Miro la hora: 17:45h. No puede ser que ya haya acabado Resultado: sigo.
Según sigo, cada vez estoy más convencido de que me he colado. Pero ya no hay marcha atrás. A lo hecho pecho. Eso sí, ahora me acuerdo de aquel bidón de líquido perdido. Creo que por ahí me tomo un gel que llevaba.
¿Os ha gustado el incidente? Pues no es lo mejor. Ahora estoy acabando mi quinta vuelta, chupo rueda de una triatleta sprint (en ese momento cuidar mi orgullo era algo que no entraba en mis planes). De pronto, confundido llego a la conclusión de que... ¡ estoy dando la sexta vuelta! Me he pasado la salida del circuito. Seré… ! Ahora sí, doy media vuelta. La organización me avisa, los guardias me avisan, el viento de cara... sigo, sigo y,... me convenzo de que he alucinado. No me la había pasado.
Ese fue el único instante que pensé: al carajo, tiro la bici. Me duró un segundo. Media vuelta. Otra vez en el sentido de la prueba. La sed no era tan mala como el sentimiento de hacer el gilipollas que tenía al ver de nuevo a los guardias y a los voluntarios que me habían prevenido. Cómo todo llega en esta vida, la salida llegó también. El Fore marca 50 km. Si el circuito está bien medido, seguro que he hecho más.
Transición a correr. Tirón en el muslo al ponerme la zapatilla (el único que tuve). Y a trotar.
Maldigo la pérdida del bidón y a la organización por no tener un avituallamiento cerca. El calor es sofocante. El cuerpo no va. Trato de hacer WalkBreaks, me bebo dos vasos de aquarius de golpe. Esto no hay quién lo arregle. Total, no me voy a preocupar ahora por la marca. Me pongo a andar. Sólo a ratos intento correr. Veo a mi familia. Noto a Mª Jesús preocupada: "he tendido un problema con la bici". "¿Has dado una vuelta de más? me pregunta". Le levanto el pulgar y vuelvo a trotar. Más que nada para que se animen. Al poco sigo andando.
En un tramito, el público me anima y se me erizan los pelos. Los triatletas de otras distancias me animan sin cesar. Uno incluso me ofrece comida, una galleta. Todo eso me hace sentir bien. Pero la deshidratación no perdona.
Ya estoy llegando. Puede que sean los peores 10 km en carrera de mi vida, sólo equiparables a los de mi primer maratón. Allí conseguir hacer como que corría en el último km. Aquí no sería menos. Las piernas responden, el organismo es el que no va. Faltan 50 mts y se me pone en paralelo un triatleta de otra distancia. Decido esprintar sólo por si me hacen una foto, al menos que se me vea. Saco fuerzas de flaqueza y cuando veo que empieza a ceder (él también esprinta) veo a mi hijo Dani que corre a mi lado. Me alegro un montón de que esté allí. Le digo "corre, corre" y acelera tanto que casi me cuesta seguirle. Entrar los dos así en la meta, cómo dice Mastercard, no tiene precio.
Ya se lo he dicho a mi mujer: De estas historias, me tomo un año sabático. Palizas sólo en bici y con los amigos.
Mi objetivo este año va a ser otro.
domingo, 30 de mayo de 2010
jueves, 18 de febrero de 2010
Maratón de Sevilla 2010

(El que tenga prisa que deje de leer aquí, porque me pienso explayar)
El porqué
Como dicen en el Sur, hace una pechá de tiempo que no escribo nada en el blog.
La verdad es que el 2009 no acompañó. Preparé a conciencia la maratón de Barcelona y cuando sonó el despertador tenía 37ºC. Soy de los que se están muriendo con 38ºC.
Luego me animé a intentarlo con Vitoria. Dos semanas antes a la cuneta por el ciático. Por cierto, fisioterapeutas del mundo, si a alguien le duele el gemelo al correr y no al ir en bici y os sugiere que puede ser el nervio ciático, al menos, valoradlo !. No digo más.
A partir de ahí llegó el verano, la bici, el pinchazo en la duatlón de Alpedrete (primera prueba en mi vida que no acabo) y la pájara terrible del Festibike, por lo que luego resultó ser el tan temido trancazo de las 5 semanas. David ¿a que tú si que me crees? Los 88 ni mirarlos.
En estas que me planto a mediados de Noviembre, después de 6 meses sin correr, y me digo: Yo me saco la espina de este 2009 en Sevilla. Pero callao y sin agobios. A estos no les digo ná que me asfixian. Y así fue. Al final, claro, se lo dije a mi mejor suporter, mi mujer, y a nadie más hasta que faltaba un mes o así.
La verdad es que el 2009 no acabó tan mal. Rubén, con año y medio y en carrito, Daniel con 7 años, Mª Jesús y yo conseguimos acabar los 6,2 kms de la San Silvestre de Murcia, siguiendo el magnifico sistema de los Walkbreaks (o corriandar para Canito) traducido en 4 minutos corriendo y uno andando. Todo un logro.
Pues sí, que venga, que me apunto a Sevilla. Al final os haré un resumen estadístico del entrenamiento, pero ahora voy a hacer un resumen filosófico.
Se trataba de hacer un experimento. El experimento era: A ver cómo consigo mejorar mi marca en maratón (4h4') entrenando lo menos posible, con confianza en mis posibilidades y sin que tenga el agobio ese de los planes de 16 semanas que tanto estresan. Muñoz se mete mucho conmigo y da en el clavo. De cada filosofía distinta de la preparación del maratón, yo cojo lo que más me conviene. A ver, que este tío dice que las tiradas largas no son imprescindibles. Me lo apunto. Este dice que entrenando 3 días por semana vale. Me lo apunto. Este dice que se puede andar a ratos y no se pierde nada. Me lo apunto. Y así sucesivamente. Eso sí, complementando con un poco de natación y lo que se pueda de rodillo, que es que yo ya soy un triatleta, de momento Sprint y esperando ser olímpico pronto. Pero es otra historia.
En estas que nos plantamos en Sevilla la familia al completo y con mi "plan" hecho y sano. Se ha cumplido mi mayor deseo: Estar en la línea de salida.
La carrera
El día antes entero pateando Sevilla y la caminata de 30 minutos no van a ser excusa. El frío gélido no es lo ideal, pero me va bien. Todo está en orden. Miro a mi alrededor y veo gente tensa, corriendo y no precisamente para calentar. Buscando esto, y aquello. Me veo un poco ajeno. Yo he venido a disfrutar.
En la cafetería hay cosas que me hacen sonreír. Alguien dice "noooooo" cuando la camarera pone leche en el café. Esta no se ha enterado que el manual manda cafeína pero no lactosa :-). Por primera vez en mi vida el aseo de tíos tiene cola con 3 urinarios libres. Los intestinos mandan.
Me voy al estadio. Un lujo. ¡Qué organización, qué ambiente!. Merece la pena. Perfecto el tema del guardarropa. A penas me da tiempo a quitarme las cosas en la cola de entrega de la bolsa. Ultima meadita y a la pista. En el acceso descubro la pista de calentamiento, bajo la grada, con calles. Lo que tienen las instalaciones de verdad. En el estadio no hay mucha gente, pero si un buen ambiente. Busco satélites para el Fore y me meto por ahí sin fijarme mucho donde. Fermín Cacho suelta una charla y salimos.
Alguno comenta que en el túnel de salida habrá atasco. Acierta. Es una pena, porque es el único pero que se le puede poner a este recorrido. Tenía configurado el gps para guardar parciales cada 2,5 kms. El primer parcial fue el más lento de todo mi maratón.
Voy tranquilo, no tengo la sensación de estar en una competición, sino empezando otro rodaje más. Me concentro en no acelerarme. Hay gente que va muy abrigada. Lo entiendo. Yo corrí con guantes hasta el km 35. Lo más sorprendente que allá por el km 10 aún había participantes corriendo con los plásticos estos de no pasar frío en la salida. Hay gente pa tó.
En un momento dado me quedo detrás de una chica porque veo que me acelero y decido engancharme. Un amigo o conocido le da conversación en bicicleta. Ella le cuenta que esa noche ha soñado que ya había corrido la maratón. Recuerda hasta el tiempo en la meta: 4h 14’. Al despertarse le cuesta saber en qué día está. A los pocos metros, debajo de un puente, unas animadoras de algún participante llevan una pancarta que dice:
“Si puedes soñarlo, puedes hacerlo”
- “Ves” dice el ciclista. “Puedes hacerlo”
Los kilómetros van pasando sin novedad. Muy bien de pulsaciones, mejor de lo esperado, y poco a poco acercándome a la media prevista. En esto me colé. Confié en exceso en el gps y quizás fui demasiado conservador en la primera parte. Al final de la carrera la diferencia entre el tiempo real y la media del gps fue de 3 seg / km. Demasiado.
Sobre el km 17 me esperan mi supporters. Me emociono. ¡Es tan bonito que te apoyen!
Ya había tomado mi primer gel PowerBar en el 15. Los otros serían en el 25 y en el 35. Me sentaron de maravilla. Todos las veces que bebí y tomé gel lo hice andando. Sólo anduve en esos momentos. Lo considero un acierto.
En un avituallamiento se me cae un guante. Retrocedo a buscarlo. Ya son ganas.
En la media me veo tan bién que acelero un poco. Quizás esto no fue un acierto, pero me hacía ilusión hacer algo que me parece difícil: hacer más rápida la segunda mitad que la primera. Fallé por 20 segundos.
En el km 28, todo bien. Sobre el 33 veo por última vez a Mª Jesús y los niños, y a Jorge Plá, que será el que los acerque al estadio. Gracias otra vez.
Las piernas ahí ya van mal. Quitando el comienzo, el peor parcial fue el 35 – 37,5. ¿Qué esperabas? Me digo. No se puede salir de rositas. Aunque las piernas van mal, intento que no decaiga mucho el ritmo. Cada km es más largo. Milla 25. Me invade el recuerdo de la milla de Boadilla. Esta vez tardaría un poco más en completarla.
Llegando al estadio, coincido con una chica que va en una silla de ruedas adaptada con pedales de mano. La gente aplaude. Sé que son aplausos para ella, pero me ponen la piel de gallina igualmente.
Bajamos la rampa y entro en la pista. No veo a los míos, aunque les siento presentes. Las piernas me avisaban de problemas, pero yo no soy capaz de acabar una carrera a ritmo. Esprinto y a eso de 30 metros de la línea de llegada me da un tirón en muslo izquierdo que casi me deja seco. Le digo que se tendrá que aguantar a la pierna. Ya no hay nada que me pare. 3:50 y algo. Hecho.
Por cierto, me acabo de dar cuenta que seguramente es la primera maratón que no he pensado: "Quién me mandaría meterme en esto" "No la vuelvo a correr nunca más"
¡¡¡ Y todo esto sin pulsera powerbalance !!!
Al llegar no sólo me dan una toalla para no enfriarme, sino que ya dentro de la grada en una sala de descanso con silla, viene un chico y ¡me quita el chip!. No le dí propina porque no llevaba un duro.
Al final el único fallo logístico: No había quedado con mi mujer donde nos veríamos. Un amable señor y una llamada perdida arreglan el problema.
El cómo
Este es el entrenamiento con el que muchos no daban ni un duro…
Últimas 12 semanas excluyendo la de la maratón:
- Kms Totales 360 ( Media de 30 por semana )
- Semana de más kms 46,7.
- Semanas de más de 40 kms: 4
- Tiradas de más de 25 kms: 1 (26kms)
- Tiradas entre 20 y 25 kms: 3 (contando la media maratón de Getafe)
- Tiradas entre 12 y 20 kms: 14 -> Esta creo que es la clave.
- 9 días de natación, de media 60 largos. Entre 12 semanas, sale a 45 largos por semana.
- 8 días de rodillo, de media unos 57'. Entre 12 semanas sale a 38' por semana.
Media por semana: 30 kms running, 38' rodillo, 45 largos
viernes, 12 de febrero de 2010
La ELA existe.
"De cada 10.000 tréboles,
nace uno con 4 hojas.
De cada 2.000 personas,
nace una con una
ENFERMEDAD RARA"
nace uno con 4 hojas.
De cada 2.000 personas,
nace una con una
ENFERMEDAD RARA"
La esclerosis lateral amiotrófica (abreviadamente, ELA) es una enfermedad degenerativa de tipo neuromuscular por la cual las motoneuronas disminuyen gradualmente su funcionamiento y mueren, provocando una parálisis muscular progresiva... (más)
Mi mujer me ha pasado por correo esta foto y todos los datos de una carrera que va a merecer la pena disfrutar. Ya estoy apuntado:- Información sobre la carrera y modo de inscribirse online: http://www.feder.org.es/ver_noticia.php?id=615
- Página directa para la inscripción, fecha tope para inscribirse hasta el 25 de febrero.
- Plano del Recorrido (5km) . Espectacular
- Inscripción: 5 euros en las tiendas, 6 euros por INTERNET.
- Lugar: Casa de Campo de Madrid (Junto al Metro Lago)
- Dia: 28 de Febrero. Hora: 12.00h
Me hace mucha ilusión ir a esta carrera, y me haría más aún si os apuntáis, cuantos más mejor.
lunes, 30 de noviembre de 2009
Estadísticas
martes, 24 de noviembre de 2009
II milla urbana Alberto Juzdado

El próximo domingo 13 de diciembre a partir de las 10:30 han organizado una milla en Boadilla del Monte, Madrid.
Además resulta que Swede es uno de los organizadores y le haría mucha ilusión si os quisierais apuntar.
Ya se que la distancia es corta e igual tener que desplazarse para tan poco es excesivo, pero creo que nos lo podemos pasar en grande, además hay categorías para los más pequeños.
Más información en: http://atletismoboadilla.
lunes, 23 de noviembre de 2009
Cano-ritmo reloaded.

La última vez que salí a correr, acabé cojeando por un dolor agudo en la rodilla derecha, causado 3 meses antes por una mala caída en la bici, que degeneró en una tendiditis del poplíteo y ...... y la verdad es que no correr nada, hace que pierdas ilusión en el running, en el blog, y en eso que hemos dado en llamar runners 2.0. Además esto de bloggear es como aquel proverbio chino: "Si todo lo que seas capaz de decir no es mejor que tu silencio, callate".
Pero ahora sí tengo algo que decir. Para ser sinceros, entrenar nada, lo que se dice entrenar nada ni mucho menos, intento hacer todo el deporte que puedo durante la semana, básicamente natación y bici, ya sea en rodillo en casa (esto merece otra entrada), en gimnasio, mtb por la sierra, o mtb por los carriles bici de Madrid. Y así entreno a entreno, voy manteniendo la forma.
El jueves pasado me animé y me dije, me voy a correr a ver que pasa, y la primera alegría fue que mi rodilla no se quejó nada, la segunda que estuve 40 minutos corriendo, aunque bueno correr lo que se dice correr para los puristas pues no, haciendo honor a espirulina corriandar, que no es poco.
Las malas noticias vinieron después, la espalda me sigue matando, el dolor ese por debajo de la cadera y que se supone que es el piramidal, no me abandona, y es una pena, es desolador estar un año entero sin correr y seguir con dolores, supongo que la causa será otra y no el correr.
De todas formas aunque no pueda recargar el Cano-ritmo, aunque por ahora los diez miles se me antojen lejanos, y las maratones para superhombres, voy a corriandar un día a la semana. A ver que pasa.
Lo cierto también es que el concepto corriandar del que me he apropiado ha evolucionado desde los clásicos walk breaks a un tipo de ejercicio aeróbico que haga que no este parado, hago de todo. skiping de rodillas, de talones, correr de lado, cruzando, algun cambio de ritmo de 50 m, saltos, lo que sea, y siempre que haga que no me moleste la espalda.
Así que pues si veis estas noches de invierno, en Madrid un tipo con pinta de runner dando saltos. Ese soy yo, a mi ritmo.
miércoles, 25 de marzo de 2009
Runners 2.0

La Web 2.0 ha llegado a todos lados, incluso a nosotros a los corredores.
Hoy tenemos amigos que sólo conocemos por su blog, quedamos para hacer la tirada larga gracias al mejor foro de atletismo de la red, revisamos casi diariamente la web para ver cuando es el próximo 10k más favorable, o incluso ya tenemos a nuestra disposición un facebook para atletas.
Un runner que se precie tiene en su cajón un forerunner, un polar o un nike ipod, y ya no vale con tener una hoja excel, ahora puedes guardar tus salidas o compartirlas, pero si eres tradicional y sigues confiando en tu hoja excel donde tú mismo configuras las columnas y haces tus formulas secretas para averiguar tu estado de forma, ya no te conformes con tenerla en el disco duro ahora también puedes almacenarla en el mundo 2.0.
Como añadido a guardar tus entrenamientos, con estas mismas herramientas puedes hacer la ruta de la próxima carrera y ver el perfil para estar aún más preparado. Por supuesto siempre tendrás a mano una buena página del tiempo, para ver si el domingo que tocan 25km va a llover por la mañana o por la tarde.
Además a mí que ahora he dejado de correr por lesión y practico otros deportes, puedo aprender el estilo de un profesional o buscar las rutas más increíbles para ir en bici gracias a que otros ya las han echo, las comparten y valoran su dificultad.
Hablando de lesiones, también hay foros para lesionados, donde el compañero garabitas siempre está dispuesto a ayudarte, su última aportación es publicar un blog muy educador.
Sin olvidar por supuesto webs de estiramientos muy curradas.
Sí, ya lo sé habéis abierto 12 pestañas y eso que la entrada parecía cortita. Información no nos falta, así que podemos seguir siendo corredores como siempre o dar un paso más y ser runners 2.0. Seguro que a vosotros se os ocurren muchas más cosas en esta nueva comunidad, toda nueva aportación será bienvenida.
miércoles, 4 de marzo de 2009
MAPOMA 2009... ¿Otra vez?
Otro año, otro Mapoma -el cuarto para mí- y otra vez las mismas dudas de siempre... ¿como será el nuevo recorrido?¿el último tramo será más suave?¿Llegaremos a 30º? Como siempre hay opiniones para todos los gustos, aunque a mí el final me recuerda bastante al del trazado anterior a las obras, que corrí en 2002, y la verdad es que no me apetece nada. A partir del 36, cuando el tío del mazo empieza a hacer de las suyas, hay que afrontar una subida de 80 metros en algo más de 4 kms. 2% de media con 40 kms. en las piernas. Mortífero.
La maratón de Madrid, como tantas otras cosas de esta ciudad, te genera una particular reacción de Amor/Odio que hace que cada año cruces la meta jurando que es la última escalada que te pegas por la capital, y al año siguiente vuelvas a apuntarte porque es la Maratón de tu ciudad, la primavera es para preparar la prueba reina igual que el otoño pide diezmiles, porque otro año más no te has preparado ni Sevilla ni Valencia ni Barcelona, porque te pilla cerca de casa...
Hoy en la sala de café del curro he hablado un rato con Pablo que estaba de bajón porque una gripe de última hora le dejó sin correr en Barcelona, que da mucha rabia cuando llevas una buena preparación y llegas en un gran momento de forma. Hablábamos de buscar otros objetivos y me decía que no hay ya más maratones en esta época hasta Madrid, y Madrid la verdad es que no apetece.
Ahora he estado navegando un rato por las webs de carreras y hete aquí que me encuentro con la Maratón Martín Fiz de Vitoria, que me suena pero que nunca me he parado a mirar con calma. Está prevista para el 10 de Mayo, dos semanitas más tarde que el MAPOMA, lo cual ya es una ventaja, que llevo un poco justa la preparación y esos 15 días me vienen genial.
1. La altimetría
Los corredores de Madrid nos volvemos obsesivos del tema de las cuestas, es inevitable, se puede correr por la animación o por lo bonito del recorrido pero yo esta vez quiero correr para mejorar marca, y eso no hay quien lo haga cuesta arriba.
Aquí están los perfiles de la Maratón de Madrid y Vitoria; he ajustando a mano el eje de altitud para que la escala sea la misma y los gráficos sean comparables. La imagen vale más que mil palabras, la peor cuesta de Vitoria es una de tantas tachuelas en el subeybaja del Mapoma.

Por cierto que Vitoria está a 525 m. sobre el nivel del mar, no es San Sebastián pero son 130 menos que Madrid, en esto también sale ganando.
2. Climatología
El clima es una lotería siempre, pero si vamos a las probabilidades, la temperatura media en Mayo en Vitoria los últimos cuatro años anda por los 13,9 ºC y la de Madrid por los 17,8 ºC, son 4 grados menos, que no es poco. Vitoria es más húmedo y un poco más lluvioso, aunque no mucho más que Madrid. Los últimos años el clima ha sido bastante bueno para correr.
3. Otros factores
En Madrid hay más corredores y más público, a mí eso no es que me importe mucho pero es una desventaja para Vitoria, en general ahí también habrá menos calor del humano. Por otra parte son 30 Euros de inscripción contra los 50 de Madrid, está el puntillo de conocer otra ciudad corriendo, que Vitoria es un sitio realmente bonito, que está a poco más de 300 kms. de Madrid y se llega en un plis...
En fín, por mi parte la decisión está tomada, Madrid sería una edición más terminada con mucha más pena que gloria, Vitoria es una opción clara de pegarle un recorte a mi MMP. No hay color. David, Carlos, que este año aún no habeis empezado a acumular kms. en serio, pensad en dos semanas más de margen y un recorrido mucho más favorable. Pablo, aunque no te comas mucho el tarro en unos días, piensa en una semanita de descanso, dos de adaptación y luego un ciclo de 7 para plantarte en la salida con clara opción de sub3:30 con walk breaks. Dadle una vuelta porque aunque la logística es siempre más complicada para correr en otra ciudad, merece la pena.
Yo ya lo tengo claro.
La maratón de Madrid, como tantas otras cosas de esta ciudad, te genera una particular reacción de Amor/Odio que hace que cada año cruces la meta jurando que es la última escalada que te pegas por la capital, y al año siguiente vuelvas a apuntarte porque es la Maratón de tu ciudad, la primavera es para preparar la prueba reina igual que el otoño pide diezmiles, porque otro año más no te has preparado ni Sevilla ni Valencia ni Barcelona, porque te pilla cerca de casa...
Hoy en la sala de café del curro he hablado un rato con Pablo que estaba de bajón porque una gripe de última hora le dejó sin correr en Barcelona, que da mucha rabia cuando llevas una buena preparación y llegas en un gran momento de forma. Hablábamos de buscar otros objetivos y me decía que no hay ya más maratones en esta época hasta Madrid, y Madrid la verdad es que no apetece.
Ahora he estado navegando un rato por las webs de carreras y hete aquí que me encuentro con la Maratón Martín Fiz de Vitoria, que me suena pero que nunca me he parado a mirar con calma. Está prevista para el 10 de Mayo, dos semanitas más tarde que el MAPOMA, lo cual ya es una ventaja, que llevo un poco justa la preparación y esos 15 días me vienen genial.
1. La altimetría
Los corredores de Madrid nos volvemos obsesivos del tema de las cuestas, es inevitable, se puede correr por la animación o por lo bonito del recorrido pero yo esta vez quiero correr para mejorar marca, y eso no hay quien lo haga cuesta arriba.
Aquí están los perfiles de la Maratón de Madrid y Vitoria; he ajustando a mano el eje de altitud para que la escala sea la misma y los gráficos sean comparables. La imagen vale más que mil palabras, la peor cuesta de Vitoria es una de tantas tachuelas en el subeybaja del Mapoma.
Por cierto que Vitoria está a 525 m. sobre el nivel del mar, no es San Sebastián pero son 130 menos que Madrid, en esto también sale ganando.
2. Climatología
El clima es una lotería siempre, pero si vamos a las probabilidades, la temperatura media en Mayo en Vitoria los últimos cuatro años anda por los 13,9 ºC y la de Madrid por los 17,8 ºC, son 4 grados menos, que no es poco. Vitoria es más húmedo y un poco más lluvioso, aunque no mucho más que Madrid. Los últimos años el clima ha sido bastante bueno para correr.
3. Otros factores
En Madrid hay más corredores y más público, a mí eso no es que me importe mucho pero es una desventaja para Vitoria, en general ahí también habrá menos calor del humano. Por otra parte son 30 Euros de inscripción contra los 50 de Madrid, está el puntillo de conocer otra ciudad corriendo, que Vitoria es un sitio realmente bonito, que está a poco más de 300 kms. de Madrid y se llega en un plis...
En fín, por mi parte la decisión está tomada, Madrid sería una edición más terminada con mucha más pena que gloria, Vitoria es una opción clara de pegarle un recorte a mi MMP. No hay color. David, Carlos, que este año aún no habeis empezado a acumular kms. en serio, pensad en dos semanas más de margen y un recorrido mucho más favorable. Pablo, aunque no te comas mucho el tarro en unos días, piensa en una semanita de descanso, dos de adaptación y luego un ciclo de 7 para plantarte en la salida con clara opción de sub3:30 con walk breaks. Dadle una vuelta porque aunque la logística es siempre más complicada para correr en otra ciudad, merece la pena.
Yo ya lo tengo claro.
lunes, 23 de febrero de 2009
4ª Media Maratón de la Latina

Cuarta edición de la carrera de mi barrio de toda la vida, de momento solo me he perdido la del año pasado aunque me siento tentado de perderme más en adelante...
Semana rara, con una molestia en la rodilla derecha que me hizo parar unas series de 1000 el miércoles y no volver a calzarme las zapatillas hasta el domingo por la mañana (hay que adelgazar, no hay más remedio, cuando las rodillas avisan...). El día D amanece espléndido, transparente, sin una nube, de esos en que parece que todo se ve en alta definición, sin nada que ver con años anteriores en que esto parecía la media maratón de Siberia. Voy con tiempo para calentar, tomar un café, cambiarme con calma en el coche... sin agobios vamos, como hace un mes en Getafe. A mí esto antes no me pasaba nunca, debe ser que me hago viejo.
Me cuelo bastante delante en la salida y pierdo unos 15 sg. nada más hasta la alfombrilla; empiezo a picar miles en 4:20 justitos en este primer 3000 -el único llano de toda la carrera- y recorto hasta los 4:15-4:16 durante la bajada; esta carrera es la leche de incómoda, hasta en la parte fácil te tienen que meter algún tobogan de esos que te dejan las piernas temblando por el cambio de ritmo.
A todo esto terminamos la cuesta del concejal nosecuantos, que hizo las delicias de todo el mundo las dos primeras ediciones cuando se recorría de subida y con 20 kms/h de viento de cara, para dirigirnos hacia las cuestas que culminan en el Batán, el km 9 ya cae en 4:40 y no hace ninguna gracia; no se trata de esas cuestas suaves y sostenidas que castigan el cardio pero que luego las piernas recuperan bien, son desniveles duros donde los cuádriceps sufren y generan ácido láctico y todo tipo de porquerías que luego te va a venir fatal tener por ahí. Esta claro que no va a ser un día fácil.
La bajada hasta el Lago vuelve a ser favorable pero ya no me hago ilusiones, la primera cuesta del día me ha hecho darme cuenta de que aún me falta mucho para la plena forma y que las escaladas se me van a atragantar bastante.
Km 13, giro a la izquierda hacia las pistas de tenis con un repecho de esos que usa Fran para atacar, aunque a mí el único ataque que me parece posible en ese momento es uno al corazón. Bajo la cabeza y me dispongo a sufrir 8 kilómetrillos de nada cuesta arriba; vaya invento la gravedad, para coger al Newton ese...
La subida por la casa de campo dura hasta casi el 18. En esta zona, salvando un digno 4:22 en el k.14, todos los parciales caen entre 4:34 y 4:40; se han acabado las alegrías de la primera mitad, ahora cada km hay que sudarlo a conciencia. Más tarde, tras pasar bajo el Paseo de Extremadura y bajar unos pocos cientos de metros giramos a la derecha y a subir otra vez junto al parque de Aluche. Anda que no he hecho kilómetros yo por aquí, mi primer Mapoma lo entrene enterito en este parque allá por el 2002, y pensar que rodando normalmente esto parece solo una ligera cuesta... ahora mismo para mí es el Angliru.
En condiciones normales de aquí a meta se aprietan los dientes y recortas 30 o 40 segunditos de tiempo, pero hoy ya no me queda nada que dar, además hace rato que voy con la sensación de ir peor de moral que de piernas, no se qué pasa pero no tengo el ánimo de sufrimiento habitual, solo quiero terminar de una vez.
Tiempo neto en meta 1:33:45 por mi reloj, 1:30 menos que mi mejor marca en esta media, aunque los de Thunar ponen 6 sg. más que no se de donde salen porque yo pico con precisión suiza al pisar las alfombras, y si no ahí están las fotos para demostrarlo, que tengo una obsesión de relojero suizo por el crono...
En fín, las 6 próximas semanas serán claves para preparar MAPOMA y hacer bien el test de la media de Madrid, me falta mucho mucho que hacer si quiero llegar a tope así que, a aplicarse.
Desde aquí aprovecho para animar a Pablo y desearle suerte; en 6 días de nada estará en la linea de salida de la maratón de Barcelona. Espero que hagas el tiempo que llevas en las piernas y que disfrutes sufriendo una de las carreras más bonitas de España. La mezcla de alivio y envidia que siento por no estar en sus zapatillas el domingo que viene solo puede entenderla quien ha cruzado alguna vez la meta de los 42 kms. ¡Suerte maestro!
lunes, 9 de febrero de 2009
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