Durante la última semana antes de la maratón, decidí no volver a correr, la subida de kilometraje semanal había sido ascendente desde la media universitaria y mi cuerpo se resentía, la posibilidad de una lesión asomaba y de ahí la decisión de parar una semana completa.
Me aburría y me dediqué a leer cuantas crónicas de maratonianos de Madríd caían en mis manos, me hacía gracia leer auténticas historias épicas, de dolor, sacrificio y superación, me emocionaba a la vez que me sorprendía, y como no, en la semana antes de la maratón todo eran dudas, la duda de ser capaz de volver a correr una maratón 8 años después era un gran nubarrón.
Sin embargo la experiencia de esos 7 años oyendo a mis compis, como lloraban y se quejaban durante la semana previa, ... es que no he entrenado suficiente ... es que me duele mucho el lóbulo de la oreja derecha ... es que no he podido hacer la tirada larga a ritmo ... es que acabo de salir de un costipado.... es que creo que se me clava la uña del meñique ... me hacían tener la certeza de que algo iba por buen camino, porque esas mismas ganas de quejarme tenía yo.
El maestro Muñoz me preguntó, ¿pero tú eres de los que sabe sufrir? Mi respuesta fue un simple encogimiento de hombros.
Decidí no quejarme, y creo yo que por una mezcla de tanto leer y tanto escuchar, el sábado pasó algo. El sábado descubrí cómo quería correr la maratón, bueno realmente lo re-descubrí ya que cuando me apunté a la maratón allá por septiembre mi ilusión era correr una maratón sin sufrir, sin dolor, sin que fuera épica. Y ahí estaba yo 7 meses después decidiendo que no iba a sufrir, que mi objetivo iba a ser disfrutar.
Por esa razón, os aviso de antemano: Si creéis que vais a leer una crónica de cómo correr el maratón de Madrid correctamente, de cómo marcar los ritmos o de cómo hay que apretar los dientes y sufrir como un bendito para acabar la terrible subida del maratón desde casa de campo hasta el Retiro, dejar de leer ya mismo. Aquí no vais a encontrar esas respuestas.
Cuando uno decide disfrutar, cuando uno decide que el sufrimiento, el dolor, la incertidumbre, o la agonía no forma parte de su maratón, las cosas vienen rodadas, así me pasó, dormí como un niño, desayuné dos veces como marcan los cánones, vacié bodegas sin problemas, me acicalé, cogí el coche, y con mis pantaloncitos cortos y mi camisetita corta me puse a pasear por el Retiro a las 7:30 de la mañana con 9 grados de temperatura buscando el lugar de concentración. Mi cuerpo estaba helado, pero yo no tenía frío, ni un escalofrío recorrió mi cuerpo durante esa media hora.
Era hora del café, de las últimos lloros que tenía que escuchar y del último vente con nosotros Cano, corre con nosotros la maratón. Esta decisión de disfrutar, esta decisión de no sufrir no sé por qué pero implicaba que fuera sólo, yo conmigo mismo. Sin duda, fue otro acierto.
Levanta la cabeza, mira hacia adelante, disfruta, pero sobre todo, sobre todo sonríe. No sabéis lo feliz que puede ser uno cuando decide ser feliz, subiendo Castellana rodeado de miles de corredores, sin apenas animación, sin ningún coche, todo Madrid para uno sólo, que más puedo pedir? bueno por pedir me gustaría que llegara la cuesta abajo, pues dicho y hecho miro el reloj, llevo la media que quería y ya estoy en cuesta abajo, desde aquí hasta el km 32 esto va a ser un paseo.
Bajo por Bravo Murillo, voy volando, las merrel llevan alas y me hacen disfrutar de una de las calles que más recuerdos me traen de Madrid, aterrizo en Cuatro Caminos rodeado por una multitud que me lleva en volandas y enfilo Raimundo Fernandez Villaverde, pasar por el puente sobre la castellana me hace sentirme casi como un maratoniano en Nueva York, no cabe un alfiler, la alegría se nota en el ambiente.
Entramos en el barrio de Salamanca por Francisco Silvela, donde una ambulancia nos recuerda que por muchas ganas que tengamos, un maratón hay que entrenarlo, enfilamos Serrano, la cuesta abajo sigue y toda la calle es para nosotros, desaparecen los corredores de la media y volvemos a cruzar la castellana, llevaré unos 14km, me quedan 28, pero sé que sería capaz de correr otros 50, total lo que hago es disfrutar.
Volvemos a cruzar Castellana, empiezo a notar, a ser consciente de que soy un maratoniano, de que la gente que me rodea son maratonianos, los que quedamos somos conscientes de que esto acaba de empezar. Pienso en llegar a la media con buenas sensaciones, con muy buenas sensaciones, rechazo todas las dudas que vienen a la cabeza, estoy corriendo y estoy disfrutando.
Subo Santa Engracia o no? no me parece una subida, recuerdo que hasta el 32 era bajada, otra vez Bravo Murillo, San Bernardo y nos acercamos a Sol, los que animan se acumulan y sus gritos hacen que se nos pongan los pelos como escarpias, seguimos corriendo, seguimos bajando, seguimos disfrutando.
Salimos de Sol por la calle Mayor y llegamos al Palacio Real primer encuentro con la familia, hemos quedado en la izquierda, necesito un gel y deshacerme de la muñequera que lleva las llaves del coche, veo a Sergio a lo lejos, le hago una seña levantando 1 dedo, y hacemos el cambio, me da un gel y yo le doy la muñequera. De repente le veo corriendo a mi lado, ¿qué tal papi? le sonrio, vete con mamá, voy bien.
Llega la media maratón, miro el crono pero se me olvida que tiempo llevo, soy incapaz de saber si voy en tiempos o no, sólo se que estoy disfrutando. Bajo por el parque del Oeste y voy volando, puente de los franceses y avenida de Valladolid, pienso en mi amigo Belmont, si le viera me diría que soy un escaqueado, lo que haces por no estar con la familia. Llego a Norte y vuelvo a ver a la familia justo antes de entrar en la Casa de Campo, mi Casa de Campo.
Si correr por Madrid para mí es como correr en mi casa, correr por la Casa de Campo es como si lo hiciera por el jardín de mi casa, esto es lo mejor, la pena es que este año han acortado el recorrido, pero es normal, el silencio se apodera del corredor y algunos empiezan a dudar, uno me pregunta, ¿cuando viene la cuesta dura de la casa de campo? No hay cuesta le digo es todo bajada hasta el km 32, y salimos de la Casa de Campo.
Sale el sol y cualquiera diría que empieza a hacer calor, pero yo sólo puedo disfrutar de un maravilloso día de primavera por mi ciudad y el sol en la cara me hace sentirme aún mejor.
Voy paralelo al Manzanares noto un pinchazo en un pezón. "VASELINA" grito a pleno pulmón. A 50 metros delante de mí un patinador baja el ritmo, los corredores se despiertan a mi grito y le piden vaselina, atrás, atrás dice un runner te lo han pedido atrás, me da el bote de 1kg de vaselina y cojo un poco lo suficiente para continuar sin problemas.
El fatídico km 32 llega, los corredores dejan de hablar, alguno anda, cruzando el manzanares uno llora de dolor tumbado sobre el puente mientras intenta estirar el gemelo que se le ha subido a la altura del glúteo. No hay dolor pienso, no puede haber dolor cuando uno viene a disfrutar.
Voy adelantando compañeros que van mirando al suelo, mirad al frente les sugiero mirad arriba, hay que disfrutar y sonreír.
Llego al último lugar donde encontrarme con la familia, les busco y les veo, hay mucha gente y sé que no me ven, levanto las manos, les sonrío, me descubren con la mirada, me beso la mano y se la pongo en la boca a MariPaz, Sergio me anima, mientras Silvia distraída juega con algo. Durante 15 segundos dejo de respirar, se me cierran los pulmones porque la emoción me embarga, el éxtasis se apodera de mí pero necesito oxigeno, tranquilízate pienso, mientras, bajo el ritmo y conscientemente intento recuperar el aliento, una cosa es disfrutar y otra es que por pasártelo tan bien ahora te de un chungo.
Ahora empieza la maratón, ahora si que voy a disfrutar, esto ya está hecho y sólo hay que subir, intento sonreír y creo que lo consigo, la gente comienza a andar y muchos corredores se apuntan para hacer los últimos kilómetros con sus amigos, llego al paseo de las Acacias, pues tampoco es tanta cuesta pienso mientras pasito a pasito llego a la Ronda de Atocha, que poquito queda, no quiero que esto se acabe, que bien me lo estoy pasando, Atocha, Paseo del Prado, Colón y Goya, donde adelanto a una chica con gorra que va andando cabizbaja, le digo No hagas teatro para luego adelantarme al sprint en la meta, me mira con una cara de agradecimiento, comprensión, sufrimiento y heroicidad mientras negando me dice No, si no puedo más. Vaaaamos que solo quedan dos kilómetros, me despido de ella
El final se huele y aunque subimos por Velazquez enseguida llega la cuesta abajo final, sé que bajo el ritmo, pero me detengo buscando a la familia, en teoría habíamos quedado a la entrada del Retiro, y a ser posible me gustaría entrar con mis hijos en la meta, pero no les veo. Entro sólo al Retiro, apesadumbrado sigo buscándoles pero con cada metro que avanzo la esperanza se desvanece, no, otra vez no.
Sergio me dice, Hola Papá como vas?, pero bueno que haces aquí? le respondo, acabo de verte y he venido corriendo. Apoyo mi mano izquierda en su hombro, le digo que necesito que me hable, que me cuente un chiste y que cuando lleguemos a la meta tenemos que levantar las manos, pero sobre todo que tenemos que disfrutar, que hemos venido aquí a disfrutar. Va delante de mí y me hace apretar el ritmo, me lleva en volandas mientras me cuesta un chiste.
Entramos en meta, como no, sonriendo y disfrutando.
Mi hijo Sergio está preocupado, ha visto demasiada gente sufriendo hoy, me dan algo de comida y engullo dos platanos y una barrita, Sergio me mira y me pregunta, ¿Estás bien?
Sergio te lo he dicho miles de veces: En la vida la felicidad es una elección.
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miércoles, 28 de mayo de 2014
martes, 11 de marzo de 2014
Crónica XXXIV Media maraton ciudad universitaria 2014
El previo a la carrera,
Hacía casi 8 años que no corría una media maratón, es más en mi vida solo he corrido dos medias, la de la latina y la de Madrid ambas en el 2006.Este año parecía que todo iba a ser diferente, llevaba corriendo todo el otoño sin ningún problema, había corrido varios diez miles, una carrera de 25km, me había apuntado a la media de Getafe, a esta y al mapoma. Sin embargo a mediados de diciembre haciendo cuestas, justo en la última noté que algo en la ingle se fastidió, no fue algo grave porque seguí como si tal cosa, pero lo recuerdo perfectamente.
Seguí entrenado, creo que sin notar molestias una o dos semanas, hasta que haciendo un entreno de unos 20km tuve que parar, el dolor apareció y volví a casa andando. No pasa nada, llegaban las navidades, aprovechamos y descansamos.
Salí un día a probarme antes de la San Silvestre, y el resultado no fue bueno, algo no estaba bien, pero bueno decidí ir a la San Silvestre y ver que pasaba, corrí esta carrera sin esforzarme como uno lo suele hacer en un 10 mil, y no tuve dolor hasta el km 8, en cuanto note una molestia bajé el ritmo.
Dos cines y un par de conciertos, como dice la canción, aunque en mi caso fue dos sesiones de fisio con Jesús y otras dos con Rocio, me hicieron volver a llegar a la conclusión de que no tengo una musculatura agradecida. Me daba una sesión, me tocaban un músculo, me lo descargaban, salía a correr para probarme y el resultado no era bueno, no podía hacer más de 4km si notar muchas molestias en la rodilla izquierda. Cansado de volver a caer en lo mismo, volví a probarme en los mismo errores, quizá es que no me esfuerzo suficiente? corrí tres días 6km cada día hasta que el último día después de duchado y vestido el dolor fue un poco más serio de lo normal. Habrá que parar me dije.
Y tuve suerte, paré una semana, y a la semana siguiente me cogí un gripazo monumental resultado dos semanas completamente parado de correr. Salí un día a montar en bici y dos a nadar.
Marzo llegaba y al ir viendo como pasaban los días la idea de no correr la maratón paso a convertirse en una realidad.
El lunes 3 de marzo ya estaba recuperado del gripazo, había estado haciendo ejercicios de propiocepción en casa y noté como un chasquido en el interior de mi cadera, lo siento pero no se decir donde, sólo me queda una opción ir a un osteópata, ni que decir tiene que no tenía la más mínima intención de correr la media. El miércoles dia 5 fui al osteópata, en general me caen mal los osteópatas, les cuentas tu vida, te abres a ellos como si fuera un cura, te confiesas hasta las aberraciones deportivas más tontas que has hecho, ellos te miran con cara de "otro más", luego se suben encima tuya, te crujen medio cuerpo, que si te he colocado el peroné, que si es normal que te doliera la rodilla, que si tenías los tobillos bloqueados, que si tenías el coxis rotado, ¿como narices puede rotarse el coxis?, que si esa contractura era por una costilla, que si te toco el cráneo, que si date un paseo antes de montarte en el coche, y mañana ya puedes correr. Llegué a casa destrozado, me metí en la cama y hice caso al osteopata. El día 6 me fui a correr, 8 km ninguna molestia, mi participación en la media ya era asegurada, ahora sólo había que pensar cuantas vueltas. Una al menos. El día 8 cogi la bici en dos meses y medio sólo una vez había hecho más de 45 minutos de ejercicio, pensé ves despacio, ves tranquilo tu trasero te lo agradecerá, dos horas y un cuarto después con muy buenas sensaciones, hicieron ver claro que podía dar dos vueltas.
La carrera.
El ambiente de la salida era inmejorable, la temperatura ideal, el lugar junto a Moncloa, en medio de la ciudad universitaria de Madrid, me traía tantos recuerdos de tantas personas que me planteaba escribir esta crónica poniendo nombres a cada uno de esos recuerdos.
Eso me sirvió de motivación, sabía que iba a ser duro dar vueltas, que iba a ser un recorrido exigente y lo que hice fue mentalizarme en disfrutar del paisaje, ¿cuantas veces he pasado por aquí en coche? ¿cuantas veces he salido por esa boca de metro? Me he tomado algo en la cafetería de esta facultad, y de esta, y de esta, de esta también, he estudiado en la biblioteca de esta facultad y de esta, y de esta, te acuerdas cuando abrieron medicina 24 horas aquel verano?, parece mentira, nada ha cambiado, todos los edificios siguen igual.
Oigo detrás de mí:
- "Ha corrido todas las ediciones de esta carrera"
- "No todas no, los embarazos y el año pasado que me rompí la pierna"
- "Entonces eres una máquina"
- "No, lo importante no es lo que has corrido, sino seguir corriendo"
He ido contando casi cada metro, escuchando cada musculo, tendón y hueso de mi cuerpo y no me duele nada, he ido trotando, empezando a 6:20 y estoy marcando los km a 6:00, voy relajado, empieza la segunda vuelta, empiezo a emocionarme, pero me digo a ver como estás en el km 14 y entonces decides.
Un hombre ciego corriendo con el bastón en una mano y la otra agarrando una cuerda sujetada por otro corredor que le va haciendo de guía:
- "Ahora giramos a la derecha y pica para arriba"
- "Salimos de la rotonda y todo recto"
En las curvas bajan el ritmo, pero en el llano aceleran, se me van, es un lujo verlos correr pero quiero ir a mi ritmo.
Llega el km 14 es hora de decidir y me preguntan:
- "llevas zapatillas minimalistas?"
Y me pongo a rajar, pobrecico inocente con las ganas que tengo de hablar, me interrumpe.
-"Bueno yo me quedo aquí que sólo doy dos vueltas" - me dice.
No me da tiempo a reaccionar ya estoy dando la tercera, algo está empezando a cambiar en mi cabeza, total ya sólo quedan 7km, me pongo a hablar con uno, me pongo a hablar con otro, pero ya no tengo ganas de hablar sólo tengo ganas de correr.
Y eso es lo que hago, empiezo a correr.
Miro el reloj y pienso, a lo mejor podría hacer 2 horas, pero rechazo el pensamiento, lo importante es disfrutar, me miento.
Entro en la pista de arena y veo a los corredores, piso esa arena y me emociono. Pablo y Carlos me saludan, hago el avión en su honor, Venancio al grito de "ese de Navamorcuende" me anima. En estos momento lo que más me gustaría es poder oir a todo volumen la banda sonora de Carros de Fuego, es más creo que la oigo.
Voy solo por la pista y veo la meta, no me lo puedo creer.
Paso la meta, paro el reloj, tiempo neto 2:00:00, no puedo evitar sonreirme:
Tras la carrera.
Básícamente agujetas, como siempre. Y muchas dudas, quedan 7 semanas para el mapoma, ya no tengo excusas, sólo me queda hacer una cosa, buscar en google "Como preparar una maratón en 7 semanas".
domingo, 1 de diciembre de 2013
III Carrera Popular Cerro de la Marmota 2013
Hasta hoy llevaba 7 años sin correr más de 20km, este otoño he salido tres o cuatro veces por asfalto haciendo unos 19km, y hoy tenia el reto de hacer 25, y nada de asfalto, por caminos. No quería tener un plan, ni hacerme espectativas de ningún tipo, pero al final eso es imposible. Pensaba bajar tranquilo a 6 el mil hasta el km 11 y luego a sobrevivir, tenía miedo a dolores musculares, a reventar, pero la verdad es que al final he intentado liberarme.
Un acierto creo que ha sido llevar 4 días sin hacer nada, estaba con el mono. Nos hemos colocado en el medio, he salido tranquilo, bueno tranquilo porque me adelantaba todo el mundo, pero en el tercer km he marcado 4:58, la estoy liando he pensado, que son 25km por terreno desconocido.
Sea como fuere he acabado bajando a 5:20, los primeros 12 km, y me he hecho un calculo rápido, si voy a 6:40 en la subida consigo una media de 6:00, joder que pesimista soy, y nada más alejado de la realidad.
Ha sido curioso pero durante la bajada me ha estado adelantando gente todo el rato, pero luego como yo no esperaba la cola para no mojarse las zapatillas sino que desde el primer arroyo ya me las he mojado, pues les recuperaba, vamos que me han estado haciendo la goma todo el rato. Eso sí, era un poco deprimente sentirte adelantado todo el rato.
Pero luego ha venido lo bueno, ha empezado la subida, y el que ha empezado a adelantar he sido yo, no he hecho ningún km por encima de 6:05, y no me he parado ni a coger agua, miento realmente ha sido así: primer avituallamiento ni mirarlo, segundo un vaso de agua, tercero y cuarto tantas naranjas como me cabían en la mano, en el último parecía el monstruo de las galletas corriendo y comiendo naranjas.
Tenía un objetivo y era no dejar de correr, iba sufriendo pero controlado, y ya no me daba miedo reventar, por el km 20 o así hemos dejado de subir (es un decir porque picaba para arriba), ha empezado una zona semi-asfaltada y he apretado, seguía adelantando y alguno ha intentado acoplarse, hemos hecho piña 3 corredores, pero una subida he bajado el ritmo y el que iba segundo se nos ha ido. He ido a por él, no lo he conseguido, aunque era una buena referencia, iba más fuerte que yo, me he tomado un respiro y en el km 23 he apretado los dientes y me he vaciado, tiempo final 2h15m, muy, muy contento.
Pero sin duda hoy las protagonistas hoy han sido las merrel, mis pies y el no llevar calcetines.
La primera bronca me la he llevado de Pablo antes de empezar "¿No llevas calcetines? que son muchos km.", en fin es lo que tiene ser un descerebrado. En el km 3 unos runners "Mira ese lleva unas merrel glove", les digo que si que son las trial glove, me preguntan que, qué tal, le digo que estupendamente. En el km 4 pillo a Olga, "Oye y con las zapatillas esas no notas las piedras?" pienso "sí, es la idea, pero si le digo eso tengo que explicárselo, que pereza je, je, je", le digo que si, muchas veces sobre todo por caminos (hasta aquí puedo leer).
Llega el primer río, la gente frena y se pone a hacer cola, yo llevo mis merrel y sin calcetines, y lo tengo claro, hay que cruzar unos 10 rios, yo no espero, me mojo. Uno dice, "que daño ha hecho killian", ja, ja, ja me parto.
En el km 7 está Fran con la bici, me grita "¿Se te han olvidado los calcetines?", no puedo más de la risa, es un crack, gracias por estar siempre ahí.
Empieza una subida será el km 11, un runner de asfalto, me dice, "vas sin calcetines, no te harás daño?", le digo, no tengo ni idea, es la primera vez que voy a hacer 25km sin calcetines, ya he hecho 19, pero por la Casa de Campo, y claro eso no es lo mismo.
Estoy seguro que más gente se ha quedado con ganas de preguntar pero a partir del 11 la gente iba más despacio que yo ;-)
Al final, el no llevar calcetines sí que ha tenido sus consecuencias, y es que como se ve en la foto, el pie está sucio, muy sucio.
Actualización 13 de Diciembre de 2013:
Realmente el tiempo fue de 2:13, según los datos oficiales tiempo bruto 2:13:36.
Puesto 264 de 679
En mi categoría VBM, puesto 63.
viernes, 30 de agosto de 2013
No hay prueba dura sino mente débil
Se me olvida, lo sé pero se me olvida, por eso lo he vuelto a ver y lo comparto aquí para recordármelo de vez en cuando, la cabeza es mucho en esto del fondo.
Son 3 vídeos sólo os enlazo el primero:
miércoles, 21 de agosto de 2013
Four trials 2013
Unos videos de SportVicious, 4 maratones en 4 días.
Para hacerse una idea, en este enlace están los perfiles: http://factorcincoteam.blogspot.com.es/2013/07/salomon-4-trails-rutas.html
Etapa 2:
Etapa 3:
Etapa4:
Actualización 30 de Agosto 2013:
El que sale en el último video es swede, y aquí podéis leer su crónica
viernes, 29 de junio de 2012
Crónica ASTROMAD 2012. Distancia Half Ironman
Un mes y medio antes de la prueba decidí que intentaría debutar. No estaba seguro de poder sacar el tiempo necesario, pero de ilusión también se vive.
Llevaba un mes y algo sin correr por un dolor de gemelos que luego ha resultado ser un "fallo técnico" de nacimiento allá por la región lumbar y que sólo da guerra a veces sí y a veces no. Como ya tenía un diagnóstico (después de años con el problema de forma intermitente sin ser consciente) pues a probar si los consejos funcionaban.
Por si lee esto alguien que no me conozca añadiré que nado, corro y voy en bici de forma regular desde hace unos tres años. Lento pero seguro. Si una base así hubiese sido una verdadera insensatez pretender preparar esta prueba en ese tiempo. Eso sí, la experiencia en triatlones tampoco era para tirar cohetes: dos sprint decentes y un olímpico en última posición.
Vamos al grano, al día de la prueba. Los niños están con unos amigos (gracias Cristina y Rafa) y mi gran supporter (mi mujer, claro) a mi lado en todo momento. Dudo mucho de haber estado siquiera en la línea de salida sin su ayuda. Es logísticamente muy complicado esto del triatlón.
10:00 Reunión técnica
Por si me contaban algo interesante, allí estábamos. Pues resulta que como se hará de noche (sorprendentemente) pues que el tiempo de corte es de 7h 30'. Un momento ¿dónde se avisaba de esto? En ningún sitio. ¡Pero si yo he visto tiempos de llegados de otros años por encima de las 8 horas! Os pedimos disculpas, dice el organizador. La primera en la frente.
Menos mal que uno va fuerte de moral a estas cosas, porque es para echarse a llorar. El señor de la organización avisa de que hay 4 vueltas en el recorrido a pie, el Juez pone en la diapositiva que son 3. Claro, luego hay confusiones.
12:00 Plato de pasta
Un decir. Yo que lo tenía todo organizadito para comerme mi pasta a esa hora y tener la digestión hecha para las 14:30 (luego resultó que no había tanta prisa) me quedé con las ganas. Hasta casi las 13:00 no pudo ser. No pasa nada. La moral alta.
13:50 Sesión de (in)vestidura
Que si crema para el sol, que si vaselina, que si el aceite para que entre y salga el neopreno. ¡Ni los toreros!
14:20 Al agua
No quería cometer el error de otras veces de salir de pena nadando por culpa de mi mala tolerancia al agua fría (18ºC según los jueces).
Retraso 5 min, 10 min, 15 min
¿Y el tiempo de corte? Yo sigo en el agua, que con el neopreno me asfixio a 35ºC. Como la cosa se hace aburrida, me pongo a charlar con Javier (un saludo) al que conozco por eso del remojo y la espera. Lamentablemente le fui sacando datos de sus pruebas anteriores y me empecé a asustar de lo que me venía encima: que tenía 3 horas en maratón, que hizo un HIM en 5h15, pero que aquí se retiró el año pasado a las 6h, vamos, que me puso la prueba en su sitio.
Después de mucho rato la organización nos dice que un accidente de moto ha formado un atasco, que no está la guardia civil, que no ha llegado el autobús que trae a los últimos participantes (la segunda transición no está en el lugar de la T1), que nos quitemos los neoprenos. Uf, si me lo he puesto con ayuda de mi mujer y sudando la gota gorda.
Total, salimos del agua (mi mujer me gestiona un trago de isotónica que sabe a gloria y otro triatleta aprovecha para empinar el codo agradecido) y justo cuando me quito la parte superior del neopreno entonces van y nos forman por orden como en la mili y ¡nos meten prisa!
Bueno pos vámonos que nos vamos. Todos a la corchera. ¿Y la corchera? Ah, sí, esto que se toca con los pies.
15:32 Por fin salimos
Bien. Contando hasta cinco para arrancar, tranquilo y ya enseguida con mi orientación estadística: si veo a gente por la derecha y gente por la izquierda voy bien. Y así fue porque no miré p'alante hasta el final. A la postre lo que creía ser mi punto débil se me dio bien (38' y poco). El único momento entretenido fue cuando una hilera de nadadores se cruzaron en perpendicular arrollando todo a su paso: Eran los del olímpico, que según la organización no nos toparíamos si nadábamos por debajo de 45'. Vaya, otra promesa incumplida.
38' después Salgo del agua.
Mi mujer "¿cómo vas?" yo "bien, borracho, pero bien". Otro triatleta cercano comenta riéndose "pues yo llevo un pedo…" Lo cual me tranquiliza porque no soy el único y cada uno se consuela como quiere.
Hago la transición tranquilo, salgo de la zona de bicis y me subo... luego veo que me he subido antes de tiempo, pero los jueces no me dicen nada. Empezamos la primera rampita de la jornada, con unos 350 metros de desnivel. Ahí me pasa todo el mundo, la mayoría del olímpico y del sprint. Tengo las ideas claras, el tiempo me da igual y esto es muy largo. No me pico con nadie (Fran no estaba allí).
Muuuucho calor.
Giramos a la izquierda hacia Cebreros y ya la cosa clarea. Los del sprint han seguido rectos. Me llama la atención ver un par de ciclistas con dorsal en sentido contrario. Imagino que se retiraban. Cómo eso no entra en mi diccionario, me sorprende.
Excepto algún misil contado, en general voy manteniendo el ritmo de los que tengo a la vista. Se me van un poco en las subidas, les cojo en las bajadas. Me llama especialmente la atención un triatleta del Half que va con un maillot de manga larga y parecía gordito (el maillot, digo).
Llega el primer avituallamiento. Cojo bidón de sales 0,5l y una botella de agua. Iluso de mí tiro el agua caliente de mi bidón y lo relleno con la botella fresquita. Operación circense encima de una bici de carretera.
¡Que calor!
Un triatleta que está subiéndose a la bici me pregunta por la presión de su rueda de atrás. Ha pinchado y teme no llevarla bien de aire. “Aguantará” le animamos. “Con una bomba pequeña no se puede hacer mucho más”, le dice otro Maldice su suerte y se me acopla un rato detrás. Me pide disculpas. No pasa nada hombre.
Parece que vamos con un calefactor enchufado. ¿Es que aquí no sabéis hacer carreteras llanas? Me empiezo a mosquear. El segundo avituallamiento era por el 60 ¿no? No voy ni a 20 km/h. Dos horas sin repostar ¡Esto va a ser el Marathon des Sables!
Tengo, desde hace un par o tres de semanas, un dolor en el pie que me está matando en la bici. Curiosamente no me molesta mucho al andar ni al correr. Que le den.
Veo a unos triatletas parados. Pienso que ha debido de haber una caída o algo así. Luego me percato de que están llenando los bidones de un chorrito que mana de las piedras. Más tarde me enteré que hubo abandonos por problemas "gástricos" por beber de un abrevadero no potable.
Un chico con una manguera en una gasolinera echa agua hacia arriba como improvisada ducha. Me paro y lleno un bidón. "Muchas gracias, no lo olvidaré" le digo. Mil veces me arrepentí de no haber llenado los dos. ¿En qué leches estaría pensando?
Definitivamente voy seco. Hay un pueblo. Genial. Entro en un bar y pido agua. Dinero no llevo, pero daré pena seguro. En la plaza del pueblo veo otros dos triatletas caminando con la bici. ¿Dónde hay agua por aquí? En la fuente. Pues allá que vamos.
Recuerdo ver en el fore que llevaba 45 km y estaba ya harto de calor, de sed y de cuestas. ¡Sólo faltan 50 km y una media maratón! A pensar en otra cosa que así no vamos bien.
Sobre el 60, primer paso por Robledo. “¿Qué tal vas?” Me pregunta mi supporter. “¿Bien o te lo cuento?” No dije eso, pero me dieron ganas. Creo que mucha gente aprovechó para coger su coche e irse a casita.
El segundo avituallamiento estaba justo al salir del pueblo. Los chavales, muy majos en todos los puestos, me preguntaban si quería agua, barritas, sales. “De todo”, les dije. Me paré. Bebí, charlé y salí con dos bidones en el cuadro y uno dentro del maillot. Uy, que se me hiela el esternón. Me lo paso a la chepa. Mucho mejor.
Comienza una subidita durilla. Yo no voy sobrao. Llevo, cómo gran parte del recorrido todo metido. Curiosamente es con ese desarrollo cuando más adelanto a la gente. Yo creo que hay que ir o sobrado de piernas o sobrado de desarrollo. Está claro: yo tengo 3 platos.
Aún así tengo pequeños calambres. Sin duda ha sido la deshidratación, porque yo estaba medianamente preparado, las piernas descansadas y no he forzado para nada. Mal vamos. Como y bebo todo lo que puedo. Sobre el 80 los superaría.
La subida, como todas, al final se termina y la bajada es chunga por el estado del asfalto. Varias veces apuesto 3 a 1 a que pierdo el bidoncillo de medio litro que va holgado y pegando botes. Bueno, eso y algún empaste. Al final lo que pierdo es mi apuesta y conservo todo en su sitio.
Me hace mucha gracia que una chica de paquete de un motorista se aproxime y me pregunte que tal voy. No sabe lo que falta para el avituallamiento. Me pasa un bidón de agua y se marcha. Casi fueron los únicos seres humanos que vi por allí. Desde luego ningún triatleta en casi 20 km.
Llegamos a las antenas de la NASA (impresionantes) y al tercer avituallamiento. Último cruce, saludo a la benemérita y ya se ve a los triatletas corriendo. Que gusto poder ser un máquina de esos.
5 horas de bici después
Lo bueno es que ya no hay ni sol. La gorra no me va a hacer falta. Cojo los dos geles que tenía preparados (ya había tomado 4, mas varios plátanos) y me digo a mí mismo "coge el fore, coge el fore, coge el fore". Allí que se quedó puesto en la bici.
Las pulseras las daban curiosamente al empezar la vuelta. Cojo una. Y como hasta entonces el estómago iba bastante bien, pues me trinco un gel con agua muy ufano. ¡Qué mal me sentó! ¡Qué dolor de estómago! Tardé casi dos vueltas en superarlo y no tomé ni agua de lo mal que iba. El único momento que pensé en caminar fue por el dolorcito de marras. Luego se fue poco a poco.
Me dice un compañero de fatigas en tono jocoso: "¡Oye! esas zapatillas... ¡son las del decathlon! (refiriéndose a mis flamantes new feel)" "Sí, señor" le digo "10 €" No recuerdo su expresión exacta pero vino a ser algo así como "¡Manda huevos!"
El circuito no podía ser más feo. Corríamos por medio metro de arcén de una carretera. Cuando venía alguien en sentido contrario había que echarse o a la carretera o al campo. A todo esto en perfecta cuesta abajo a la ida y en perfecta cuesta arriba a la vuelta. Aquí no se regala nada.
Oí la siguiente conversación entre un triatleta y, supongo, alguien del servicio médico: "¿Entonces que hago? Beber sales. No te llenes la barriga de agua o te darán calambres" ¿Adivináis que es lo único que se podía beber en la carrera? Agua. Eso sí, yo tomé nota del sabio consejo y mi supporter me suministró un poco de isostar que me vino al pelo. No tenía yo el estómago para experimentos.
Cuando estoy completando la segunda vuelta con dos pulseritas en la mano viene la noticia. Un juez en bicicleta anuncia: "A las diez y cuarto cerramos el control de carrera" Debían de ser las diez y diez o así. Me fastidió lo justo, porque ya en la charla técnica me temí lo peor. Vi otros que sí que se lo tomaron realmente mal.
Mi primer pensamiento fue:
"Y voy a tener que hacer otra vez un HIM para acabar esta distancia"
El segundo: "Paso de hacer otro"
El tercero: "¿Pero por qué no nos dejan acabar?"
Y el cuarto: "Ya está. Yo acabo éste como sea. Problema resuelto"
A mi mujer, andando a su lado: "Escúchame bien. Van a cortar la carrera, pero yo acabo por mis… Ve al coche y tráeme la linternita led"
Mi única preocupación: Que quitasen los conos y no fuera capaz de saber dónde dar la vuelta. "¿Vas a seguir? Sí. Bajo tu responsabilidad. Puedo prometer y prometo que sigo bajo mi responsabilidad" Textual
La chica que va a mi lado le queda una vuelta y le pide a un miembro de la organización "por lo menos completad el podium femenino, que voy la tercera"
Unos pocos seguimos. Yo creo que muchos lo pensaron pero al final se desanimaron. Llego a la zona de agua. Tomo una referencia con dos torres eléctricas y la luna. Aquí tengo que dar la vuelta si me quitan los conos.
Estoy llegando al final de la tercera vuelta. "Voy a acabar" le digo mi mujer "claro que sí" me responde "¡qué confianza!" pienso. Luego resultó que la pobre estaba confundida por la charla técnica dónde ponía en la diapositiva que eran 3 vueltas aunque el organizador confirmó que serían 4. "No te preocupes si tardo algo más, puede que tenga que andar" Al final no fue así, pero mi tercera vuelta fue la más rápida por la adrenalina del "fuera de control" y notaba los cuádriceps tocados.
"¡Qué previsor! Me comentan otros triatletas al ver la linternita que sólo servía para que me vieran los coches. La luna era muy tímida y no se veía un pimiento. Paso otra vez por el campo de futbol. El speaker que aún curraba en aquel momento anuncia que dos triatletas llegan por fin a meta. Se equivoca, a mí me queda una vuelta todavía.
España gana ya a Francia en el europeo de fútbol. Poca gente por allí.
Un chaval de la organización me anima. Los coches pitan. Algún grito de ánimo también sale por las ventanillas. Creo que nunca me habían sentado tan bien esos ánimos y nunca los había sentido tanto.
Última bajada de la cuesta. Las chicas del agua siguen allí. No tienen una mísera luz. Están en la carretera jugándose el físico. La luna se ha perdido entre las montañas y mi referencia también. Gracias, gracias, gracias, les digo. Lo mejor de la nefasta organización.
Quedamos 3 triatletas. El último va andando detrás de mí. El otro me había adelantado en la bajada. Al final de la misma le veo vaciando el depósito "no había hecho en toda la prueba" dice. "¡Vamos juntos!" me anima. No sé si es que le apetece ir protegido por mi linternita o simplemente le apetece ir en compañía. "Vete" le insisto varias veces. Me había pasado claramente en la bajada y no quería forzar por ir a su ritmo.
En estas que un chaval en moto viene del pueblo. Nos anima y se pone justo detrás nuestra para acompañarnos y darnos luz. Gracias. "No te puedo dar mucha conversación" le digo "ni te la pido” dice “tú a lo tuyo. Es grande lo que estáis haciendo. Yo competía, pero un accidente de moto me tiene parado. Estoy deseando volver" Que majo.
Mi compi flojea y el motorista le espera. Yo me animo y me vengo arriba.
Mi mujer corre a mi lado y me dice cosas que me emocionan profundamente. ¿Te he dado suficientemente las gracias? Pues gracias otra vez.
Encontré una frase en un foro esa semana y un "reminder" me la metió entre ceja y ceja:
El dolor es pasajero el orgullo es para siempre
PD: El reloj estaba parado. Otro detalle de la organización. Llegué 10 minutos después de lo que marca.
Llevaba un mes y algo sin correr por un dolor de gemelos que luego ha resultado ser un "fallo técnico" de nacimiento allá por la región lumbar y que sólo da guerra a veces sí y a veces no. Como ya tenía un diagnóstico (después de años con el problema de forma intermitente sin ser consciente) pues a probar si los consejos funcionaban.
Por si lee esto alguien que no me conozca añadiré que nado, corro y voy en bici de forma regular desde hace unos tres años. Lento pero seguro. Si una base así hubiese sido una verdadera insensatez pretender preparar esta prueba en ese tiempo. Eso sí, la experiencia en triatlones tampoco era para tirar cohetes: dos sprint decentes y un olímpico en última posición.
Vamos al grano, al día de la prueba. Los niños están con unos amigos (gracias Cristina y Rafa) y mi gran supporter (mi mujer, claro) a mi lado en todo momento. Dudo mucho de haber estado siquiera en la línea de salida sin su ayuda. Es logísticamente muy complicado esto del triatlón.
10:00 Reunión técnica
Por si me contaban algo interesante, allí estábamos. Pues resulta que como se hará de noche (sorprendentemente) pues que el tiempo de corte es de 7h 30'. Un momento ¿dónde se avisaba de esto? En ningún sitio. ¡Pero si yo he visto tiempos de llegados de otros años por encima de las 8 horas! Os pedimos disculpas, dice el organizador. La primera en la frente.
Menos mal que uno va fuerte de moral a estas cosas, porque es para echarse a llorar. El señor de la organización avisa de que hay 4 vueltas en el recorrido a pie, el Juez pone en la diapositiva que son 3. Claro, luego hay confusiones.
12:00 Plato de pasta
Un decir. Yo que lo tenía todo organizadito para comerme mi pasta a esa hora y tener la digestión hecha para las 14:30 (luego resultó que no había tanta prisa) me quedé con las ganas. Hasta casi las 13:00 no pudo ser. No pasa nada. La moral alta.
13:50 Sesión de (in)vestidura
Que si crema para el sol, que si vaselina, que si el aceite para que entre y salga el neopreno. ¡Ni los toreros!
14:20 Al agua
No quería cometer el error de otras veces de salir de pena nadando por culpa de mi mala tolerancia al agua fría (18ºC según los jueces).
Retraso 5 min, 10 min, 15 min
¿Y el tiempo de corte? Yo sigo en el agua, que con el neopreno me asfixio a 35ºC. Como la cosa se hace aburrida, me pongo a charlar con Javier (un saludo) al que conozco por eso del remojo y la espera. Lamentablemente le fui sacando datos de sus pruebas anteriores y me empecé a asustar de lo que me venía encima: que tenía 3 horas en maratón, que hizo un HIM en 5h15, pero que aquí se retiró el año pasado a las 6h, vamos, que me puso la prueba en su sitio.
Después de mucho rato la organización nos dice que un accidente de moto ha formado un atasco, que no está la guardia civil, que no ha llegado el autobús que trae a los últimos participantes (la segunda transición no está en el lugar de la T1), que nos quitemos los neoprenos. Uf, si me lo he puesto con ayuda de mi mujer y sudando la gota gorda.
Total, salimos del agua (mi mujer me gestiona un trago de isotónica que sabe a gloria y otro triatleta aprovecha para empinar el codo agradecido) y justo cuando me quito la parte superior del neopreno entonces van y nos forman por orden como en la mili y ¡nos meten prisa!
Bueno pos vámonos que nos vamos. Todos a la corchera. ¿Y la corchera? Ah, sí, esto que se toca con los pies.
15:32 Por fin salimos
Bien. Contando hasta cinco para arrancar, tranquilo y ya enseguida con mi orientación estadística: si veo a gente por la derecha y gente por la izquierda voy bien. Y así fue porque no miré p'alante hasta el final. A la postre lo que creía ser mi punto débil se me dio bien (38' y poco). El único momento entretenido fue cuando una hilera de nadadores se cruzaron en perpendicular arrollando todo a su paso: Eran los del olímpico, que según la organización no nos toparíamos si nadábamos por debajo de 45'. Vaya, otra promesa incumplida.
38' después Salgo del agua.
Mi mujer "¿cómo vas?" yo "bien, borracho, pero bien". Otro triatleta cercano comenta riéndose "pues yo llevo un pedo…" Lo cual me tranquiliza porque no soy el único y cada uno se consuela como quiere.
Hago la transición tranquilo, salgo de la zona de bicis y me subo... luego veo que me he subido antes de tiempo, pero los jueces no me dicen nada. Empezamos la primera rampita de la jornada, con unos 350 metros de desnivel. Ahí me pasa todo el mundo, la mayoría del olímpico y del sprint. Tengo las ideas claras, el tiempo me da igual y esto es muy largo. No me pico con nadie (Fran no estaba allí).
Muuuucho calor.
Giramos a la izquierda hacia Cebreros y ya la cosa clarea. Los del sprint han seguido rectos. Me llama la atención ver un par de ciclistas con dorsal en sentido contrario. Imagino que se retiraban. Cómo eso no entra en mi diccionario, me sorprende.
Excepto algún misil contado, en general voy manteniendo el ritmo de los que tengo a la vista. Se me van un poco en las subidas, les cojo en las bajadas. Me llama especialmente la atención un triatleta del Half que va con un maillot de manga larga y parecía gordito (el maillot, digo).
Llega el primer avituallamiento. Cojo bidón de sales 0,5l y una botella de agua. Iluso de mí tiro el agua caliente de mi bidón y lo relleno con la botella fresquita. Operación circense encima de una bici de carretera.
¡Que calor!
Un triatleta que está subiéndose a la bici me pregunta por la presión de su rueda de atrás. Ha pinchado y teme no llevarla bien de aire. “Aguantará” le animamos. “Con una bomba pequeña no se puede hacer mucho más”, le dice otro Maldice su suerte y se me acopla un rato detrás. Me pide disculpas. No pasa nada hombre.
Parece que vamos con un calefactor enchufado. ¿Es que aquí no sabéis hacer carreteras llanas? Me empiezo a mosquear. El segundo avituallamiento era por el 60 ¿no? No voy ni a 20 km/h. Dos horas sin repostar ¡Esto va a ser el Marathon des Sables!
Tengo, desde hace un par o tres de semanas, un dolor en el pie que me está matando en la bici. Curiosamente no me molesta mucho al andar ni al correr. Que le den.
Veo a unos triatletas parados. Pienso que ha debido de haber una caída o algo así. Luego me percato de que están llenando los bidones de un chorrito que mana de las piedras. Más tarde me enteré que hubo abandonos por problemas "gástricos" por beber de un abrevadero no potable.
Un chico con una manguera en una gasolinera echa agua hacia arriba como improvisada ducha. Me paro y lleno un bidón. "Muchas gracias, no lo olvidaré" le digo. Mil veces me arrepentí de no haber llenado los dos. ¿En qué leches estaría pensando?
Definitivamente voy seco. Hay un pueblo. Genial. Entro en un bar y pido agua. Dinero no llevo, pero daré pena seguro. En la plaza del pueblo veo otros dos triatletas caminando con la bici. ¿Dónde hay agua por aquí? En la fuente. Pues allá que vamos.
Recuerdo ver en el fore que llevaba 45 km y estaba ya harto de calor, de sed y de cuestas. ¡Sólo faltan 50 km y una media maratón! A pensar en otra cosa que así no vamos bien.
Sobre el 60, primer paso por Robledo. “¿Qué tal vas?” Me pregunta mi supporter. “¿Bien o te lo cuento?” No dije eso, pero me dieron ganas. Creo que mucha gente aprovechó para coger su coche e irse a casita.
El segundo avituallamiento estaba justo al salir del pueblo. Los chavales, muy majos en todos los puestos, me preguntaban si quería agua, barritas, sales. “De todo”, les dije. Me paré. Bebí, charlé y salí con dos bidones en el cuadro y uno dentro del maillot. Uy, que se me hiela el esternón. Me lo paso a la chepa. Mucho mejor.
Comienza una subidita durilla. Yo no voy sobrao. Llevo, cómo gran parte del recorrido todo metido. Curiosamente es con ese desarrollo cuando más adelanto a la gente. Yo creo que hay que ir o sobrado de piernas o sobrado de desarrollo. Está claro: yo tengo 3 platos.
Aún así tengo pequeños calambres. Sin duda ha sido la deshidratación, porque yo estaba medianamente preparado, las piernas descansadas y no he forzado para nada. Mal vamos. Como y bebo todo lo que puedo. Sobre el 80 los superaría.
La subida, como todas, al final se termina y la bajada es chunga por el estado del asfalto. Varias veces apuesto 3 a 1 a que pierdo el bidoncillo de medio litro que va holgado y pegando botes. Bueno, eso y algún empaste. Al final lo que pierdo es mi apuesta y conservo todo en su sitio.
Me hace mucha gracia que una chica de paquete de un motorista se aproxime y me pregunte que tal voy. No sabe lo que falta para el avituallamiento. Me pasa un bidón de agua y se marcha. Casi fueron los únicos seres humanos que vi por allí. Desde luego ningún triatleta en casi 20 km.
Llegamos a las antenas de la NASA (impresionantes) y al tercer avituallamiento. Último cruce, saludo a la benemérita y ya se ve a los triatletas corriendo. Que gusto poder ser un máquina de esos.
5 horas de bici después
Lo bueno es que ya no hay ni sol. La gorra no me va a hacer falta. Cojo los dos geles que tenía preparados (ya había tomado 4, mas varios plátanos) y me digo a mí mismo "coge el fore, coge el fore, coge el fore". Allí que se quedó puesto en la bici.
Las pulseras las daban curiosamente al empezar la vuelta. Cojo una. Y como hasta entonces el estómago iba bastante bien, pues me trinco un gel con agua muy ufano. ¡Qué mal me sentó! ¡Qué dolor de estómago! Tardé casi dos vueltas en superarlo y no tomé ni agua de lo mal que iba. El único momento que pensé en caminar fue por el dolorcito de marras. Luego se fue poco a poco.
Me dice un compañero de fatigas en tono jocoso: "¡Oye! esas zapatillas... ¡son las del decathlon! (refiriéndose a mis flamantes new feel)" "Sí, señor" le digo "10 €" No recuerdo su expresión exacta pero vino a ser algo así como "¡Manda huevos!"
El circuito no podía ser más feo. Corríamos por medio metro de arcén de una carretera. Cuando venía alguien en sentido contrario había que echarse o a la carretera o al campo. A todo esto en perfecta cuesta abajo a la ida y en perfecta cuesta arriba a la vuelta. Aquí no se regala nada.
Oí la siguiente conversación entre un triatleta y, supongo, alguien del servicio médico: "¿Entonces que hago? Beber sales. No te llenes la barriga de agua o te darán calambres" ¿Adivináis que es lo único que se podía beber en la carrera? Agua. Eso sí, yo tomé nota del sabio consejo y mi supporter me suministró un poco de isostar que me vino al pelo. No tenía yo el estómago para experimentos.
Cuando estoy completando la segunda vuelta con dos pulseritas en la mano viene la noticia. Un juez en bicicleta anuncia: "A las diez y cuarto cerramos el control de carrera" Debían de ser las diez y diez o así. Me fastidió lo justo, porque ya en la charla técnica me temí lo peor. Vi otros que sí que se lo tomaron realmente mal.
Mi primer pensamiento fue:
"Y voy a tener que hacer otra vez un HIM para acabar esta distancia"
El segundo: "Paso de hacer otro"
El tercero: "¿Pero por qué no nos dejan acabar?"
Y el cuarto: "Ya está. Yo acabo éste como sea. Problema resuelto"
A mi mujer, andando a su lado: "Escúchame bien. Van a cortar la carrera, pero yo acabo por mis… Ve al coche y tráeme la linternita led"
Mi única preocupación: Que quitasen los conos y no fuera capaz de saber dónde dar la vuelta. "¿Vas a seguir? Sí. Bajo tu responsabilidad. Puedo prometer y prometo que sigo bajo mi responsabilidad" Textual
La chica que va a mi lado le queda una vuelta y le pide a un miembro de la organización "por lo menos completad el podium femenino, que voy la tercera"
Unos pocos seguimos. Yo creo que muchos lo pensaron pero al final se desanimaron. Llego a la zona de agua. Tomo una referencia con dos torres eléctricas y la luna. Aquí tengo que dar la vuelta si me quitan los conos.
Estoy llegando al final de la tercera vuelta. "Voy a acabar" le digo mi mujer "claro que sí" me responde "¡qué confianza!" pienso. Luego resultó que la pobre estaba confundida por la charla técnica dónde ponía en la diapositiva que eran 3 vueltas aunque el organizador confirmó que serían 4. "No te preocupes si tardo algo más, puede que tenga que andar" Al final no fue así, pero mi tercera vuelta fue la más rápida por la adrenalina del "fuera de control" y notaba los cuádriceps tocados.
"¡Qué previsor! Me comentan otros triatletas al ver la linternita que sólo servía para que me vieran los coches. La luna era muy tímida y no se veía un pimiento. Paso otra vez por el campo de futbol. El speaker que aún curraba en aquel momento anuncia que dos triatletas llegan por fin a meta. Se equivoca, a mí me queda una vuelta todavía.
España gana ya a Francia en el europeo de fútbol. Poca gente por allí.
Un chaval de la organización me anima. Los coches pitan. Algún grito de ánimo también sale por las ventanillas. Creo que nunca me habían sentado tan bien esos ánimos y nunca los había sentido tanto.
Última bajada de la cuesta. Las chicas del agua siguen allí. No tienen una mísera luz. Están en la carretera jugándose el físico. La luna se ha perdido entre las montañas y mi referencia también. Gracias, gracias, gracias, les digo. Lo mejor de la nefasta organización.
Quedamos 3 triatletas. El último va andando detrás de mí. El otro me había adelantado en la bajada. Al final de la misma le veo vaciando el depósito "no había hecho en toda la prueba" dice. "¡Vamos juntos!" me anima. No sé si es que le apetece ir protegido por mi linternita o simplemente le apetece ir en compañía. "Vete" le insisto varias veces. Me había pasado claramente en la bajada y no quería forzar por ir a su ritmo.
En estas que un chaval en moto viene del pueblo. Nos anima y se pone justo detrás nuestra para acompañarnos y darnos luz. Gracias. "No te puedo dar mucha conversación" le digo "ni te la pido” dice “tú a lo tuyo. Es grande lo que estáis haciendo. Yo competía, pero un accidente de moto me tiene parado. Estoy deseando volver" Que majo.
Mi compi flojea y el motorista le espera. Yo me animo y me vengo arriba.
Mi mujer corre a mi lado y me dice cosas que me emocionan profundamente. ¿Te he dado suficientemente las gracias? Pues gracias otra vez.
Encontré una frase en un foro esa semana y un "reminder" me la metió entre ceja y ceja:
El dolor es pasajero el orgullo es para siempre
PD: El reloj estaba parado. Otro detalle de la organización. Llegué 10 minutos después de lo que marca.
viernes, 29 de julio de 2011
II Subida a los castaños
Debido al éxito del año pasado, este año se repite. Este año a lo mejor la corro y todo.
Eso sí de carrera popular no tiene nada, es un cross por caminos de piedra en un paraje espectacular.
viernes, 17 de diciembre de 2010
Carrera de las Empresas 2010: Recorrido
Dejo un post breve con el recorrido y la altimetría de la Carrera de las Empresas de este año. He grabado la ruta en mapmyrun, y este es el dibujillo resúmen:

PLAN SUB45.
Para acceder a un cajón en la San Silvestre dando la espalda a unos 25.000 esforzados runners (5000 arriba, 5000 abajo)
Kmts. 1-3: La escalada hacia Pza. de Castilla. A 4:50 puede ser más que de sobra, que correr de menos a más siempre es garantía de éxito. Paso por el 3 en 14:30.
Kmts. 3-7: Bajada a calzón quitao en la carrera de 6 km, con un poco más de cabeza para nosotros. A 4:15 se puede hacer con bastante comodidad, que Newton ayuda mucho. Paso por el 7 en 31:30.
Kmts. 7-10: Llano picando para arriba al final. Lo normal es que podamos con este último tramo a 4:25 y crucemos meta en 44:45. Con 15 segundillos de margen.
Confirmo por adelantado que si andamos los 4 por los 45 min. no nos comemos un colín en la clasificación (tomando como referencia la del año pasado), así que id pensando en pasarlo bien y en que sirva para motivarnos de cara a Getafe.

PLAN SUB45.
Para acceder a un cajón en la San Silvestre dando la espalda a unos 25.000 esforzados runners (5000 arriba, 5000 abajo)
Kmts. 1-3: La escalada hacia Pza. de Castilla. A 4:50 puede ser más que de sobra, que correr de menos a más siempre es garantía de éxito. Paso por el 3 en 14:30.
Kmts. 3-7: Bajada a calzón quitao en la carrera de 6 km, con un poco más de cabeza para nosotros. A 4:15 se puede hacer con bastante comodidad, que Newton ayuda mucho. Paso por el 7 en 31:30.
Kmts. 7-10: Llano picando para arriba al final. Lo normal es que podamos con este último tramo a 4:25 y crucemos meta en 44:45. Con 15 segundillos de margen.
Confirmo por adelantado que si andamos los 4 por los 45 min. no nos comemos un colín en la clasificación (tomando como referencia la del año pasado), así que id pensando en pasarlo bien y en que sirva para motivarnos de cara a Getafe.
martes, 22 de junio de 2010
Media Maratón de San Lorenzo del Escorial 2010
El cartel de esta carrera, pintado por un niño, es también su mejor resumen. Solo 2 kms. más o menos llanos en todo el recorrido, el resto es subida o bajada salvaje, sin piedad. Cualquier intento de coger un ritmo constante se desintegra contra las paredes de granito del Abantos.Últimamente le he perdido el punto a las carreras, disfruto más de los entrenamientos que de las competiciones, no me emociono en la salida ni con los ánimos del público, pero sí conservo las malas sensaciones y el miedo al sufrimiento. Hoy miro a los otros corredores tomando un café antes de salir y me veo el más gordo y menos entrenado de todos. Vaya pinta de máquinas que tienen la mayoría... aquí todos saben a lo que vienen y el nivel parece alto, en ese momento tengo claro que sudaré mucho para no llegar entre los últimos.
La salida es auténtica, ni música de carros de fuego ni leches: el señor del micro describe el recorrido, después dice que en un minuto salimos, suena el disparo y al lío.
El primer kilómetro ya te mete en una cuestecita al 3% o así, que parece poca cosa porque todos venimos con el Abantos en la cabeza, pero para empezar no está mal. Luego se baja lo subido, pasamos por salida y a la carretera de Guadarrama, a disfrutar de mil metros casi llanos, hasta la curva de entrada a Abantos.
Del 3 al 9 es todo subida, pero no es toda igual, lo duro son solo los primeros 4 kms. El primer mil es al 7% y sirve para ir acostumbrándose a las sensaciones, la zancada se acorta, el ritmo baja y el pulso sube, pero poco a poco te adaptas y vas avanzando. Antes del km 4 ya empiezo a ver alguno andando, pero la mayoría bajan la cabeza y avanzan como mulas tirando del carro de la gravedad. El silencio es extraño, nadie tiene aliento para una broma o una palabra de ánimo, cientos de corredores subimos mudos por el pinar.
A todo esto el primer 3k me ha salido en un tiempo de mierda, 14:10 o así, en parte por miedo a lo que viene y en parte porque llevo dos meses que solo ruedo, sin una mala sesión de cambios de ritmo, así que el motor no viene como para alegrías. El 5 ni lo veo, pero pico el 6 y calculo que he hecho los dos primeros miles de subida a 5:35, que me parece un ritmo buenísimo y me anima un poco.
Tras pasar el 4 se coge un desvío a la derecha que lleva a la cima en exactamente 13 revueltas, aunque a partir de las 10 la cosa empieza a suavizar un poco. Lo sé porque vivo al lado y me he hecho esta cuestecita varias veces en bici y una corriendo (hace dos semanas). A mitad de subida un chaval alza la vista hacia los corredores que nos preceden y dice: "Mira, como las escaleras del Corte Inglés"; me hace gracia pero es una metáfora visual cojonudamente buena de la fila de lemmings que zigzaguean sobre nosotros por las zetas.
Yo repito el número de la curva que acabo de completar como un mantra hasta que llego a la siguiente, suelto el grupo en el que voy y empiezo a acercarme muy despacio al que me precede, con lo que hago muchos metros solo y noto más el viento pero lo prefiero, aquí la pendiente media es del 10% durante más de un km y cada uno debe llevar su ritmo. Llegando ya arriba veo todos los que aún escalan la ladera y me siento genial; es la imagen más característica de esta carrera (la foto que he puesto es justo la de esa vista, robada de Los Pataliebre, que espero me perdonen el plagio). Ahora ya entramos en la sombra de los pinos y la pendiente suaviza mucho; las piernas empiezan a moverse un poquillo más rápido.

En el 9 comienzan 3 kms. de bajada que saben a gloria, recuerdo ahora lo que me decía Santi el otro día: "No bajes a lo loco como los niños, baja controlado..." y yo que soy corredor poco técnico pero muy disciplinado, me corto con el ritmo y controlo. En las curvas todos abrimos los brazos como si las trazáramos esquiando, la sombra de los pinos es fresca y el olor de la jara estalla en los pulmones, muchos bajamos sonriendo, como sintiéndonos más vivos de lo normal.
Por el 13 se hace un giro a la derecha y empezamos a subir la cuesta de la presa, que es otro muro de unos 500 metros que te deja las piernas temblando. A partir de aquí hay 4 kms. de contínuo sube y baja; si habeis montado en el Dragon Khan de Park Aventura, esto es parecido pero sin ir sentado. Cuesta seguir recuperando tras cada subida pero más o menos lo hago y el ritmo no baja, aunque cuesta abajo los cuádriceps ya no amortiguan y las rodillas se quejan. Hablando de ritmos la cosa va a así: los 6 kms de subida han salido a algo menos de 5:50 de media, la bajada a 4:10 y del 13 al 19 entre 4:20 y 4:30.
En estas se rodea el monasterio del Escorial, que ni lo miro porque voy ya roto y se que aún me falta un kilómetro muy muy malo por el pueblo. De la rotonda del laberinto al principio de la calle Pozas se sube en dos rampas feas, pero cuando giras a la derecha dan ganas de que te presenten al que ha trazado la carrera y tener unas palabras con él. Son 300 metros que no se acaban nunca, en pleno km 19 y con la que llevo ya encima me sale a 4:45 y gracias. Afrontamos la bajada después sin fiarnos, seguro que queda alguna cuesta más por ahí escondida...
Kilómetros finales a 4:16 y 4:13, la cosa ya no da para más. Hace rato que hago cuentas y se que mejoraré bastante la 1h45m que traía como objetivo, al final neto en meta 1:42:10, puesto 135, más cansado que un tonto y más contento que.... en fin. No se si volveré a correr alguna vez esta media, la más dura de Madrid según dicen, pero me alegro mucho de haberla hecho hoy.
Un 10 para la organización, y no lo digo solo porque sean de mi pueblo, sin chorradas pero genial en lo que importa: agua en la carretera y barra libre de cerveza después!
(Pérfil copiado del pulsómetro de un corredor, mucho más realista que el que da la organización)Creo que voy a seguir entrenando unas semanas más a ver qué pasa.
jueves, 18 de febrero de 2010
Maratón de Sevilla 2010

(El que tenga prisa que deje de leer aquí, porque me pienso explayar)
El porqué
Como dicen en el Sur, hace una pechá de tiempo que no escribo nada en el blog.
La verdad es que el 2009 no acompañó. Preparé a conciencia la maratón de Barcelona y cuando sonó el despertador tenía 37ºC. Soy de los que se están muriendo con 38ºC.
Luego me animé a intentarlo con Vitoria. Dos semanas antes a la cuneta por el ciático. Por cierto, fisioterapeutas del mundo, si a alguien le duele el gemelo al correr y no al ir en bici y os sugiere que puede ser el nervio ciático, al menos, valoradlo !. No digo más.
A partir de ahí llegó el verano, la bici, el pinchazo en la duatlón de Alpedrete (primera prueba en mi vida que no acabo) y la pájara terrible del Festibike, por lo que luego resultó ser el tan temido trancazo de las 5 semanas. David ¿a que tú si que me crees? Los 88 ni mirarlos.
En estas que me planto a mediados de Noviembre, después de 6 meses sin correr, y me digo: Yo me saco la espina de este 2009 en Sevilla. Pero callao y sin agobios. A estos no les digo ná que me asfixian. Y así fue. Al final, claro, se lo dije a mi mejor suporter, mi mujer, y a nadie más hasta que faltaba un mes o así.
La verdad es que el 2009 no acabó tan mal. Rubén, con año y medio y en carrito, Daniel con 7 años, Mª Jesús y yo conseguimos acabar los 6,2 kms de la San Silvestre de Murcia, siguiendo el magnifico sistema de los Walkbreaks (o corriandar para Canito) traducido en 4 minutos corriendo y uno andando. Todo un logro.
Pues sí, que venga, que me apunto a Sevilla. Al final os haré un resumen estadístico del entrenamiento, pero ahora voy a hacer un resumen filosófico.
Se trataba de hacer un experimento. El experimento era: A ver cómo consigo mejorar mi marca en maratón (4h4') entrenando lo menos posible, con confianza en mis posibilidades y sin que tenga el agobio ese de los planes de 16 semanas que tanto estresan. Muñoz se mete mucho conmigo y da en el clavo. De cada filosofía distinta de la preparación del maratón, yo cojo lo que más me conviene. A ver, que este tío dice que las tiradas largas no son imprescindibles. Me lo apunto. Este dice que entrenando 3 días por semana vale. Me lo apunto. Este dice que se puede andar a ratos y no se pierde nada. Me lo apunto. Y así sucesivamente. Eso sí, complementando con un poco de natación y lo que se pueda de rodillo, que es que yo ya soy un triatleta, de momento Sprint y esperando ser olímpico pronto. Pero es otra historia.
En estas que nos plantamos en Sevilla la familia al completo y con mi "plan" hecho y sano. Se ha cumplido mi mayor deseo: Estar en la línea de salida.
La carrera
El día antes entero pateando Sevilla y la caminata de 30 minutos no van a ser excusa. El frío gélido no es lo ideal, pero me va bien. Todo está en orden. Miro a mi alrededor y veo gente tensa, corriendo y no precisamente para calentar. Buscando esto, y aquello. Me veo un poco ajeno. Yo he venido a disfrutar.
En la cafetería hay cosas que me hacen sonreír. Alguien dice "noooooo" cuando la camarera pone leche en el café. Esta no se ha enterado que el manual manda cafeína pero no lactosa :-). Por primera vez en mi vida el aseo de tíos tiene cola con 3 urinarios libres. Los intestinos mandan.
Me voy al estadio. Un lujo. ¡Qué organización, qué ambiente!. Merece la pena. Perfecto el tema del guardarropa. A penas me da tiempo a quitarme las cosas en la cola de entrega de la bolsa. Ultima meadita y a la pista. En el acceso descubro la pista de calentamiento, bajo la grada, con calles. Lo que tienen las instalaciones de verdad. En el estadio no hay mucha gente, pero si un buen ambiente. Busco satélites para el Fore y me meto por ahí sin fijarme mucho donde. Fermín Cacho suelta una charla y salimos.
Alguno comenta que en el túnel de salida habrá atasco. Acierta. Es una pena, porque es el único pero que se le puede poner a este recorrido. Tenía configurado el gps para guardar parciales cada 2,5 kms. El primer parcial fue el más lento de todo mi maratón.
Voy tranquilo, no tengo la sensación de estar en una competición, sino empezando otro rodaje más. Me concentro en no acelerarme. Hay gente que va muy abrigada. Lo entiendo. Yo corrí con guantes hasta el km 35. Lo más sorprendente que allá por el km 10 aún había participantes corriendo con los plásticos estos de no pasar frío en la salida. Hay gente pa tó.
En un momento dado me quedo detrás de una chica porque veo que me acelero y decido engancharme. Un amigo o conocido le da conversación en bicicleta. Ella le cuenta que esa noche ha soñado que ya había corrido la maratón. Recuerda hasta el tiempo en la meta: 4h 14’. Al despertarse le cuesta saber en qué día está. A los pocos metros, debajo de un puente, unas animadoras de algún participante llevan una pancarta que dice:
“Si puedes soñarlo, puedes hacerlo”
- “Ves” dice el ciclista. “Puedes hacerlo”
Los kilómetros van pasando sin novedad. Muy bien de pulsaciones, mejor de lo esperado, y poco a poco acercándome a la media prevista. En esto me colé. Confié en exceso en el gps y quizás fui demasiado conservador en la primera parte. Al final de la carrera la diferencia entre el tiempo real y la media del gps fue de 3 seg / km. Demasiado.
Sobre el km 17 me esperan mi supporters. Me emociono. ¡Es tan bonito que te apoyen!
Ya había tomado mi primer gel PowerBar en el 15. Los otros serían en el 25 y en el 35. Me sentaron de maravilla. Todos las veces que bebí y tomé gel lo hice andando. Sólo anduve en esos momentos. Lo considero un acierto.
En un avituallamiento se me cae un guante. Retrocedo a buscarlo. Ya son ganas.
En la media me veo tan bién que acelero un poco. Quizás esto no fue un acierto, pero me hacía ilusión hacer algo que me parece difícil: hacer más rápida la segunda mitad que la primera. Fallé por 20 segundos.
En el km 28, todo bien. Sobre el 33 veo por última vez a Mª Jesús y los niños, y a Jorge Plá, que será el que los acerque al estadio. Gracias otra vez.
Las piernas ahí ya van mal. Quitando el comienzo, el peor parcial fue el 35 – 37,5. ¿Qué esperabas? Me digo. No se puede salir de rositas. Aunque las piernas van mal, intento que no decaiga mucho el ritmo. Cada km es más largo. Milla 25. Me invade el recuerdo de la milla de Boadilla. Esta vez tardaría un poco más en completarla.
Llegando al estadio, coincido con una chica que va en una silla de ruedas adaptada con pedales de mano. La gente aplaude. Sé que son aplausos para ella, pero me ponen la piel de gallina igualmente.
Bajamos la rampa y entro en la pista. No veo a los míos, aunque les siento presentes. Las piernas me avisaban de problemas, pero yo no soy capaz de acabar una carrera a ritmo. Esprinto y a eso de 30 metros de la línea de llegada me da un tirón en muslo izquierdo que casi me deja seco. Le digo que se tendrá que aguantar a la pierna. Ya no hay nada que me pare. 3:50 y algo. Hecho.
Por cierto, me acabo de dar cuenta que seguramente es la primera maratón que no he pensado: "Quién me mandaría meterme en esto" "No la vuelvo a correr nunca más"
¡¡¡ Y todo esto sin pulsera powerbalance !!!
Al llegar no sólo me dan una toalla para no enfriarme, sino que ya dentro de la grada en una sala de descanso con silla, viene un chico y ¡me quita el chip!. No le dí propina porque no llevaba un duro.
Al final el único fallo logístico: No había quedado con mi mujer donde nos veríamos. Un amable señor y una llamada perdida arreglan el problema.
El cómo
Este es el entrenamiento con el que muchos no daban ni un duro…
Últimas 12 semanas excluyendo la de la maratón:
- Kms Totales 360 ( Media de 30 por semana )
- Semana de más kms 46,7.
- Semanas de más de 40 kms: 4
- Tiradas de más de 25 kms: 1 (26kms)
- Tiradas entre 20 y 25 kms: 3 (contando la media maratón de Getafe)
- Tiradas entre 12 y 20 kms: 14 -> Esta creo que es la clave.
- 9 días de natación, de media 60 largos. Entre 12 semanas, sale a 45 largos por semana.
- 8 días de rodillo, de media unos 57'. Entre 12 semanas sale a 38' por semana.
Media por semana: 30 kms running, 38' rodillo, 45 largos
viernes, 12 de febrero de 2010
La ELA existe.
"De cada 10.000 tréboles,
nace uno con 4 hojas.
De cada 2.000 personas,
nace una con una
ENFERMEDAD RARA"
nace uno con 4 hojas.
De cada 2.000 personas,
nace una con una
ENFERMEDAD RARA"
La esclerosis lateral amiotrófica (abreviadamente, ELA) es una enfermedad degenerativa de tipo neuromuscular por la cual las motoneuronas disminuyen gradualmente su funcionamiento y mueren, provocando una parálisis muscular progresiva... (más)
Mi mujer me ha pasado por correo esta foto y todos los datos de una carrera que va a merecer la pena disfrutar. Ya estoy apuntado:- Información sobre la carrera y modo de inscribirse online: http://www.feder.org.es/ver_noticia.php?id=615
- Página directa para la inscripción, fecha tope para inscribirse hasta el 25 de febrero.
- Plano del Recorrido (5km) . Espectacular
- Inscripción: 5 euros en las tiendas, 6 euros por INTERNET.
- Lugar: Casa de Campo de Madrid (Junto al Metro Lago)
- Dia: 28 de Febrero. Hora: 12.00h
Me hace mucha ilusión ir a esta carrera, y me haría más aún si os apuntáis, cuantos más mejor.
martes, 24 de noviembre de 2009
II milla urbana Alberto Juzdado

El próximo domingo 13 de diciembre a partir de las 10:30 han organizado una milla en Boadilla del Monte, Madrid.
Además resulta que Swede es uno de los organizadores y le haría mucha ilusión si os quisierais apuntar.
Ya se que la distancia es corta e igual tener que desplazarse para tan poco es excesivo, pero creo que nos lo podemos pasar en grande, además hay categorías para los más pequeños.
Más información en: http://atletismoboadilla.
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